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Por qué deberías contar más historias en tu web

Hemos crecido rodeados de historias: las que nos contaban nuestros padres, las mentiras con las que justificábamos el haber llegado tarde a clase, la de nuestra película favorita… Si hay un lenguaje que tenemos en común, ese es el de las historias, con su introducción, su conflicto y desenlace. A veces nos empeñamos en decir lo que tenemos que decir rápidamente y eligiendo la vía fácil, esto es, utilizando nada más y nada menos que las palabras necesarias para comunicar una idea. Pero no pensamos si habría formas más cotidianas y visuales para contarlo. Pensamos que la idea tras nuestras palabras es perfectamente clara para nuestro interlocutor. Y listo. Nos vamos pensando que ha entendido lo mismo y que reaccionará de una forma previsible.

Nuestras historias no tienen por qué empezar con “Érase una vez…”. Simplemente deberían hablar de situaciones o sentimientos de la vida cotidiana. Después de todo, como decía Hans Christian Andersen, la vida misma es el mejor cuento de hadas de entre todos los que existen.

Si en vez hablar tanto de nuestras impresiones, opiniones o productos a secas, contamos más sobre las historias que hemos vivido o imaginado conseguiremos conectar mucho más con nuestra audiencia y nuestra estrategia de contenidos será más exitosa.

Historias para inspirarse

Como en todo, vale la pena inspirarse de los que cuentan grandes historias y que saben bien lo que hacen. Después podremos sentirnos más cómodos, si aún no lo estamos, para encontrar las historias que comuniquen mejor nuestra marca personal o la de nuestro blog.

  1. La historia de Lego: Si tienes una web con mucha historia, ¿por qué no hacer como Lego? Aunque no tengas tanta historia que contar con la compañía de juguetes más famosa del mundo, lo esencial es contar los entresijos de aquello que te une con la audiencia. En el caso de Lego, es el origen de los famosos ladrillos de juguete.
  2. GoPro, muchas formas de ver el mundo: La cámara GoPro es un ejemplo de cómo un dispositivo que ya existía (una cámara) se adapta a la nueva era de intercambio de experiencias entre usuarios a través de las redes sociales. GoPro no es una cámara, sino muchas. Eso es lo que la hace diferente. GoPro supo crear una experiencia social alrededor de un solo producto, y lograr algo mejor que contar una historia: dejar que los usuarios cuenten las suyas. Una historia de muchas historias. Como por ejemplo esta:
  3. Red Bull y las historias al límite: ¿Por qué hacer saltar a un hombre desde la estratosfera? ¿Por qué apoyar las peripecias de los Indiana Jones del siglo XXI? La respuesta no es para vender latas de Red Bull, desde luego. O al menos no de la forma en la que estamos acostumbrados: “Perdona, quiero un Red Bull”. “Sí. Aquí tiene”. En el vídeo a continuación, Red Bull introduce un proyecto documental con el piloto Marc Márquez como protagonista, y que será la secuela del documental de referencia para los moteros ‘On Any Sunday’. Gracias a historias como esta, Red Bull hace tiempo que se convirtió en mucho más que la bebida que da alas. La marca apoya a quienes llevan sus vidas al límite para llevar nuestras emociones al límite desde el mismísimo sofá. Más eficiente que decirte “Compra Red Bull”.
  4. Coca Cola nos convierte en protagonistas:
    Los ejemplos anteriores son brillantes, sobre todo porque nos hacen participar de la marca a través de las emociones. La nostalgia y la empatía en el caso de Lego, y la expectación o el asombro con Red Bull. Pero en esto gana el vídeo de Coca Cola para promocionar sus mini latas en Alemania al convertir a la audiencia en los protagonistas de verdad de una pequeña historia. Coca Cola decidió promocionar sus latas de tamaño mini situando diminutos puestos en la calle, con dependiente y todo. Los viandantes podían llevarse su bote y ser partícipes de un escenario que mezclaba ficción y realidad, la situación cotidiana de comprar una coca cola por un lado, pero en un entorno un poco irreal.

¿Cómo cuento mis historias?

Antes de lanzarte a armar tu propia historia deberías preguntarte qué es lo que hace único a tu proyecto, o a ti si se trata de promocionar tu marca personal. Pon en práctica estos tres consejos:

    • En busca del gancho: Para contar una historia, primero hay que tener algo que decir. Esto requiere una cierta introspección. ¿Qué es lo más importante para un cliente que compra nuestro producto? ¿Qué es lo más importante de mi web para los usuarios?
    • Habla con tu audiencia: Después de realizar un viaje a la médula espinal de tu negocio seguramente te hayas planteado multitud de interrogantes. Es hora de buscar las respuestas entre tus lectores, usuarios o clientes. Averigua sus expectativas respecto a los contenidos de tu web o los productos que vendes y qué es lo más importante para ellos. Voilá. A por ello.
    • Un toque de humor y algo diferente: La vida es demasiado dura como para hacerla aún más dura a nuestra audiencia. Introduce un elemento desenfadado en tus vídeos. Esto no quiere decir que tengan que ser cómicos a la fuerza, ya que el género puede no dar pie a ello. Al menos intenta darles un respiro en alguna parte. Además, intenta ser innovador. Da rodeos en busca de formatos diferentes a los típicos para contar la misma historia. Para tener buenas ideas hace falta un poco de trabajo. No te quedes con lo primero que te viene a la cabeza.

Si se te han ocurrido buenas historias para contar tu proyecto a la audiencia, ¡compártelo con todos los lectores de Superblogger!

Foto | Obra derivada de una foto (CC) Photosteve101

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