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Diseño Intuitivo
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26 Sep 2018
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Diseño de infografías: las claves que debes conocer

Diseño de infografías: las claves que debes conocer

¿Necesitas darle un toque más colorido y práctico a tus campañas? Hoy te contamos la importancia de las infografías en el marketing directo. Este tipo de contenido tiene infinidad de posibilidades, es sencillo comenzar a crearlo y es una de las técnicas más eficientes a la hora de comunicar. En el marketing de contenidos el diseño de infografías lleva varios años siendo una eficaz táctica para conectar con la audiencia.

Una infografía puede contener decenas de datos agrupados en una sola imagen, los cuales se comprenden de una forma mucho más directa. El nivel de atención que recibe es mucho mayor que el de una simple imagen o un texto con miles de palabras. Además de ayudarte a resumir, son prácticas para casi cualquier situación, proyecto o plataforma. Su zona de confort son las redes sociales, pues se adaptan perfectamente a servicios como Instagram o Linkedin. Leer más


12 Dic 2014
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Cómo idear 50 temas para post en 30 minutos

Cuando hablamos con vosotros, muchos nos contáis que la falta de tiempo ocupa el puesto nº1 dentro de las preocupaciones a la hora de mantener vuestro blog. Un blog es un proyecto apasionante que da muchas alegrías pero también exige mucha dedicación…

¿Y cómo consiguen los blogger veteranos mantener el ritmo? Tristán Elosegui nos contaba el otro día que “La clave es que nunca me siento para ver qué escribo. Siempre sé de qué quiero escribir. Cuando tengo una idea clara, entonces me siento.”

Sin temas para escribir, no hay artículos, ni contenido, ni blog. Tener la capacidad de idear temas para artículos de forma rápida y efectiva es una prioridad. Hoy compartimos con vosotros el método de Neil Patel para tener 50 ideas para post en 30 minutos. Está enfocado a blogs para emprendedores y empresas, pero podría servir para cualquier blogger.

Instrucciones

Antes de que empieces, es importante hacer algunas aclaraciones previas sobre cómo encarar el ejercicio.

1) Cantidad, no calidad

Es posible que apuntes ideas realmente malas mientras te apresuras en ir anotando lo que se te ocurre, pero al menos estarás produciendo ideas. Más adelante podrás trabajarlas y darles forma para dar con un título o un artículo estupendo. De momento no permitas que lo perfecto sea enemigo de lo bueno.

2) Ponlo por escrito

No vale con hacer este ejercicio de cabeza. Al escribir, tu mente se ve obligada a escoger y ordenar palabras así que se concentra más, favoreciendo que cada idea dé paso a otras nuevas.

3) Limítate a la idea

Anota la esencia de la idea, sin complicarte tratando de convertirla en un titular o preguntarte en qué categorías de tu blog tendría cabida. Eso sería más apropiado para un calendario de contenidos, y por ahora se trata de inventar, anotar y seguir adelante. Minimiza el esfuerzo, y maximizarás el éxito del ejercicio.

4) Sé muy específico

Más abajo vamos a darte algunas claves para alimentar tu imaginación y que se te ocurran centenares de temas. Intenta que esas ideas sean lo más concretas y personales posibles, porque es de esa manera como estarás aportando tu toque personal al resultado.

 

Método para tener 50 ideas para post en 30 minutos

1) Ve a un lugar libre de distracciones.

No hace falta que sea un templo de la creatividad, basta con que apagues el teléfono y te olvides del email. Va a ser solamente media hora.

2) Abre un documento en blanco

La aplicación que emplees no es relevante, tan solo es necesario que te aporte rapidez y eficiencia. En Tíndalos, en los proyectos en que somos varios redactores, anotamos las ideas de post en un tablero Trello donde más adelante las procesamos (asignamos categoría, redactor, fecha, añadimos comentarios con enlaces o ideas…).

Personalmente como por mi trabajo tengo muchos otros proyectos de creación de contenidos, utilizo distintas libretas en Evernote con sus respectivas notas de “Ideas redes sociales y blogging”.

3) Pon una alarma dentro de 30 minutos

Saber que el tiempo del que dispones es limitado impulsará tu productividad, haciendo que te concentres más. Si te interesa el tema, puedes leer en Superblogger otros artículos sobre técnicas de productividad que recurren al timeboxing para la gestión del tiempo.

4) La fase de preguntas

Esta fase te tomará 12 minutos y el objetivo es idear 25 temas. Simplemente contesta a las preguntas tratando de inventarte dos temas por cada una de ellas:

    1. ¿Qué es lo que más te apasiona dentro de tu sector? Piensa por un momento en algún aspecto concreto de lo que haces que te encante. Sabrás distinguirlo de lo demás porque te encanta invertir tiempo en ello y te motiva.
      Después, piensa en formas de abordarlo en forma de artículo, de uno que a ti te interesaría leer: en lugar de “Por qué me encanta el Marketing de Contenidos” enfócalo mejor hacia “Guía Avanzada del Marketing de Contenidos”
    2. ¿Cómo empezaste en tu sector? No tengas miedo de entrar en lo personal, porque a la gente le encanta leer sobre las experiencias de otra gente, ya que la perspectiva de primera persona es mucho más realista e invita a la empatía.
      Nuevamente, contesta a la pregunta en forma de tema de post: “Cinco lecciones SEO que aprendí cuando empecé con mi tienda online”.
    3. ¿Por qué dirías que tu producto es el mejor? Si vendes un producto o servicio, suponemos que estás convencido del valor que aporta. ¿Por qué cualidades destaca?
    4. ¿Qué errores cometen otros en tu sector? Piensa en aquello que hace que la gente abandone un negocio o pierda interés.
    5. ¿Cuál es el mayor desafío en tu sector? Un artículo sobre cómo resolver los retos más difíciles en tu sector tendrá mucho éxito porque responde directamente a las necesidades de tu público.
    6. ¿En qué consiste el éxito dentro de tu sector? Y sobre todo, ¿cómo se llega ahí? No hace falta que hayas experimentado el éxito más arrollador en carne propia, seguro que tienes modelos a seguir cuyo éxito atribuyes a una serie de factores. Y hablando de esto:
    7. ¿Quién es la persona más influyente dentro de tu sector? Escribe en tu lista de temas sus nombres junto a la palabra “Entrevista”. No solo puedes probar a contactarles para mantener una charla con ellos, sino también buscar las entrevistas que otros les han hecho para aprender, tomar ideas o convertir sus consejos en un post.
    8. ¿Cuál es la noticia más importante del sector? Las últimas novedades son la principal fuente de artículos, y apuesto a que ya has escrito uno o dos post comentando alguna noticia reciente.
    9. ¿Cómo es un caso de éxito en tu sector… o un fracaso muy sonado? Historias concretas de este tipo son perfectas para un artículo, y más si lo que compartes es una experiencia propia.
    10. ¿Qué habilidades necesita una persona para triunfar en tu sector? Un artículo en forma de lista (en inglés se les llama comúnmente ‘listarticle’), con los ingredientes del éxito. Todo el mundo quiere triunfar, y decirles cómo sin duda atraerá su atención.
    11. ¿Qué herramientas utilizas a diario para trabajar? Otro “listartículo” que podría contemplar desde tu escritorio a un iPhone, pasando por tus herramientas online favoritas.
    12. ¿Dónde, cuándo y cómo trabajas mejor? Los cómos y por qués son específicos de cada sector, por lo que desgranar estos detalles en un post pueden convertirte en una autoridad dentro de tu área temática.
    13. ¿Qué te hace disfrutar en tu trabajo? Habrá días de pesadilla, pero también otros que te recuerdan cuánto te gusta tu trabajo, ¿cuáles son esos momentos especialmente brillantes?.
    14. ¿Qué está cambiando en tu sector? Innovaciones tecnológicas, últimas tendencias… este tipo de artículos pueden atraerte muchas visitas desde buscadores (especialmente si te adelantas al resto de blogs y abordas un tema que apenas ha sido explorado).
    15. ¿Qué procesos o prácticas has perfeccionado? Si has conseguido refinar tu forma de trabajar en determinada área, comparte con tus lectores cómo lo hiciste.

5) La fase de búsqueda

Al igual que la anterior, esta fase te tomará 12 minutos y está pensada para que consigas inventarte 25 temas. En este caso, en lugar de contestar preguntas se trata de que hagas una serie de búsquedas concretas para inspirarte, y el objetivo es conseguir 5 temas por búsqueda.

  1. Visita los principales websites del sector. De aquí puedes extraer las principales noticias del sector de las que hablábamos en la fase anterior.
  2. Visita los blogs de los líderes del sector. ¿De qué hablan? Echa un vistazo a sus listados de “lo más leído” y apuesto a que encontrarás algunas buenas ideas para artículos.
  3. Visita sus perfiles en redes sociales, especialmente Twitter y Google+.
  4. Busca en Twitter los trending topics de tu sector con herramientas como BuzzSumo o Topsy.com. De esta forma puedes averiguar rápidamente qué temas están atrayendo la atención de los usuarios.
  5. Usa la función “autocompletar” de Google para obtener palabras claves. Si por ejemplo queremos escribir un post sobre SEO, tecleando “El SEO es…” o “Un SEO debería…” ya nos aparecen interesantes ideas que explotar.

6) La fase de meditación

Es la fase final, que te tomará solamente 6 minutos. El objetivo es aprovechar el “momentum” creativo que hemos alcanzado tras las fases de preguntas y búsqueda recogiendo algunas ideas extra que posiblemente hayan aparecido en tu mente mientras cumplías los puntos anteriores.

Llegados este punto si te sientes lanzado, olvida el reloj. Aprovecha que ya has “calentado” la cabeza y anota cuantas ideas se te ocurran. Podrías seguir adelante y llegar a 100 temas, o darle un repaso a las ideas para pensar en titulares.

¿Y ahora qué?

Después de una sesión de brainstorming como esta, es posible que todavía te surjan ideas durante los próximos días. Sería bueno que empezases a adquirir el hábito de llevar un cuaderno de notas.

Tras 30 minutos de producción ininterrumpida de ideas, es posible que tengas temas para varios meses. Optimiza tu tiempo creando un calendario de contenidos que te ayude a organizarte y sigue estos consejos para escribir más rápido.

¿Listo para empezar?

Imagen (CC) Garry Knight


10 Sep 2014
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Entrena tu creatividad con un cuaderno de notas

Algunas de las mentes más brillantes de todos los tiempos tenían la costumbre de tomar notas en un cuaderno. Albert Einstein, Pablo Picasso, Charles Darwin… especialmente conocido es el caso de Leonardo Da Vinci, quien dejó unas 13.000 páginas de texto y dibujos en sus célebres códices escritos del revés.

¿Por qué lo hacían?

Joan Didion, escritora y periodista estadounidense que trabajó más de media vida como editora y copywriter dijo una vez sobre esta costumbre: “El impulso de anotar cosas es una compulsión peculiar, inexplicable para aquellos que no lo comparten, útil solo de forma accidental, solo de forma secundaria, en la forma en la que cualquier compulsión trata de justificarse a sí misma.”

Lo cierto es que los cuadernos de notas son excelentes herramientas de creatividad: sirven para atrapar ideas y darles forma. No importa si apuntas cosas que a priori te parecen inútiles, ya podrás sacarles partido más adelante cuando vuelvas sobre ellas. De hecho, anotar ideas sugerentes pero sin utilidad aparente es una de las principales razones de existir de las libretas. Es algo así como un brainstorming con uno mismo sostenido en el tiempo. La clave está en no filtrar en el momento, ya lo harás más adelante.

Un aspecto importante a tener en cuenta es que el pensamiento creativo no es lineal: a diferencia de los razonamientos lógicos, no es un camino que recorres de principio a fin. Es más bien como fuegos artificiales centelleando en el cielo nocturno: fogonazos que a menudo no tienen conexión entre sí, que hacen que tu mente vuele de un concepto a otro hasta que se queda orbitando alrededor de una idea concreta.

Steve Jobs comentó en cierta ocasión que “La creatividad consiste en conectar cosas. Cuando le preguntas a un creativo cómo hizo algo se siente un poco culpable porque sencillamente no lo hizo, simplemente vio algo. El resultado a él le parece obvio”. Apuntar ideas sobre diferentes temas en un mismo lugar, y repasarlas algún tiempo después, fortalece nuestra capacidad para “conectar los puntos”.

Lo más interesante de los cuadernos de notas es que acostumbrarse a usarlos a diario sirve para entrenar tus habilidades creativas de forma progresiva. Adquirir este hábito contribuirá a ir mejorando día a día tu capacidad de tener ideas, pero también de capturarlas, conectarlas y de darles forma.

Existen populares apps para tomar notas como Evernote, Catch, Google Keep, One Note… apuntar las notas digitalmente tiene varias ventajas:

  • Puedes ordenarlas a posteriori mediante categorías y etiquetas.
  • El papel se acaba, en cambio la capacidad de almacenamiento de una app es prácticamente ilimitada.
  • Te permiten hacer notas multimedia: además de textos y dibujos a mano alzada, tomar notas digitales te permite añadir fotos, vídeos, enlaces…
  • Puedes acceder a ellas desde varios dispositivos, incluso aunque no sean tuyos, porque todo está en la nube.

Sin embargo, los “cuadernistas” o “sketchbookers”, como se autodenominan quienes practican este hábito mitad arte mitad compulsión, defienden que la mejor forma de hacerlo es a lo tradicional: lápiz y papel. Estas son algunas de las razones que exponen:

  • No hay pérdida de tiempo entre el nacimiento de la idea y su captación. En los sistemas digitales tardas algo más de tiempo en acceder la app e iniciar sesión que lo que tardas en sacarte la libreta del bolsillo.
  • Favorece la memoria porque activa una parte mucho mayor del cerebro. Según diversos estudios, las personas recordamos mejor aquello que escribimos a mano.
  • Es más cómodo para hacer dibujos a mano alzada que complementen las ideas. Con las app tienes que hacer los dibujos en un papel y luego capturarlos.
  • Si lo que escribimos son listas de tareas o metas, reforzamos cognitivamente nuestros propósitos de hacerlo. Al escribirlos de nuestro puño y letra, nos comprometemos más con lo escrito.

Vale, ya me has convencido, ¿y ahora qué anoto si no tengo ideas?

Si te interesa empezar un cuaderno de notas y no sabes por dónde comenzar, aquí tienes algunas ideas.

  • Haz listas. Cosas que te gustan, títulos para futuros post, libros que has leído o que quieres leer, tareas pendientes, pasos para completar un proyecto…
  • Dibuja, pinta, haz collages o practica caligrafía. Todas estas actividades disparan procesos cognitivos en el lado derecho del cerebro. Este hemisferio es el que se ocupa de la intuición, el amor, la libertad, la pasión… te interesa entrenarlo para tener un buen “músculo creativo”.
  • Escribe. Puedes empezar un diario, escribir poesía, cartas para ti mismo en el futuro… cualquier cosa que salga de tu cabeza.
  • Problemas. Si tienes un problema, puedes hacer esquemas sobre el mismo, sobre cómo vas a resolverlo o simplemente ordenar tus ideas sobre el particular.

¡Que anotes bien!


27 Mar 2014
Comentarios: 11

El secreto para tener grandes ideas

Desde pequeños nos han contado que a Newton le cayó una manzana en la cabeza y descubrió la Ley de la gravedad, o que Arquímedes salió a la calle gritando “¡Eureka! ¡Eureka!” cuando resolvió el problema de la corona de oro. Hemos crecido asociando la palabra ‘invención’ a una bombilla que se encendía sobre nuestros personajes favoritos de dibujos animados. Por eso las mentes inquietas buscamos nuestra manzana y querríamos ver una bombilla encima de nuestras cabezas al mirarnos al espejo. Y sin embargo, no. El momento Eureka nos esquiva.

La buena noticia es que las grandes ideas no son patrimonio de unos privilegiados de la Historia. Todos podemos tenerlas con un poco de perseverancia. Es muy romántico pensar en Newton y la manzana, pero lo que nadie nos cuenta es la cantidad de horas que Newton debió invertir en resolver el problema. Sin ese esfuerzo previo, las bombillas no se encienden y las manzanas que caen solo provocan contusiones.

Cuestión de actitud

No queremos quitarle la ilusión a nadie que crea en las ‘coincidencias’ y en las dichosas ‘manzanas’. Pero cuando la creatividad es el pan que nos da de comer, las probabilidades de que se alineen los astros y demos con la idea del siglo son muy bajas. Por eso se necesita un método, organizado pero flexible a la vez, que haga aflorar todas esas grandes ideas potenciales que llevamos dentro. De eso trata el proceso creativo.

El proceso creativo tiene probablemente un 10% de proceso como tal, y un 90% de estado mental. De nada servirá realizar este ejercicio sin la actitud adecuada. Sería como irse a caminar al monte con zapatos de boda. Según Josh Linkner, autor del libro sobre creatividad “Disciplined Dreaming”, es muy importante saber “lidiar con la ambigüedad y la incertidumbre”.

Estas son algunas de las características principales del proceso creativo:

  • Es un proceso no lineal. Consta de una serie de pasos que te ayudarán a marcar el camino y no perderte. Pero esto no significa que sea rígido. A veces tendrás que volver atrás y dar algunas vueltas. De lo que se trata es de que la chispa creativa acabe produciéndose.
  • Es necesario que dejemos a un lado nuestro ‘yo’ más racional, solo así podremos dar pie a las mejores ideas. No hay respuestas correctas o incorrectas, solo ideas.
  • Las mejores ideas surgen por colaboración, no de forma individual. De ahí que el proceso creativo no sea una actividad individualista, sino que busca aprovechar el trabajo en equipo.

El proceso creativo, paso a paso

Numerosos autores han teorizado sobre el proceso creativo y lo han dividido en múltiples fases de nombres diferentes. No obstante, todo el proceso puede ser resumido en estos pasos, inspirados en el libro “Disciplined Dreaming”:  Intuición, explorar y definir, preparar, inspirarse, seleccionar.

  1. La intuición: Si eres una persona curiosa es probable que tengas numerosas ideas cada día, y que algunas de ellas te parezcan geniales y sientas que pueden funcionar. En esta primera fase nos guía la intuición. Y la intuición es una capacidad genial que tenemos para sobrevivir en nuestro día a día. Pero no podemos quedarnos parados en ella. El problema es que pensar más allá da miedo. La intuición nos dice lo que queremos oír. Si es verdad o no es otra cuestión. Y para averiguarlo hay que dar un pequeño salto al vacío. Todas las ideas empiezan con intuiciones, pero no todas las intuiciones acaban en ideas. Así que, sigamos…
  2. Explorar y definir: Esa chispa o cosquilleo que llamamos intuición es solo el principio del camino. Para seguir adelante hay que investigar y generar nuevas ideas sobre la idea inicial. Explora, explora y explora. No juzgues tus ideas. Porque tu ‘yo’ racional puede comportarse en este momento como un auténtico demonio. Los procesos relacionados con la creatividad se producen en la parte derecha de nuestro cerebro, mientras que el izquierdo es el lado analítico y a menudo el más dominante, que tiene la tendencia a pisar el trabajo de su vecino en cualquier momento. Por eso es vital mantener una mentalidad abierta en esta etapa. Esta fase tiene como objetivo que conozcas lo máximo posible el reto al que te enfrentas desde múltiples perspectivas. Para ello puedes realizar diversas técnicas creativas, como la de “los cinco por qués”, qué consiste en realizar cinco preguntas que empiezan con “por qué”, una detrás de otra. Con todo ese conocimiento, podrás elaborar un documento que contenga una descripción del proyecto o idea, contexto sobre cómo se ha gestado dicha idea, la audiencia, los tiempos, etc. Estas son algunas preguntas que querrás responder en este documento: ¿cuál es el problema que quieres resolver? ¿Qué necesidad hay de cambiar las cosas?¿Para quién es la idea? ¿Hay ideas competidoras? ¿Cómo medirás el éxito?
  3. Preparar: El proceso creativo es en sí mismo un camino de preparación constante, en el hay que entrenarse como lo haría un atleta. Prepararse significa tener un espacio que propicie la creatividad y cambiar el chip para dar rienda suelta a nuestro “yo” más creativo y libre. Algo tan simple como lanzar un balón de playa entre los asistentes de una reunión durante 90 segundos puede cambiar la atmósfera de la sala por completo. También puedes jugar a videojuegos durante cinco minutos, intercambiar información sobre series favoritas con compañeros, organizar sesiones de dibujo libre, contar chistes o hacer un puzzle. Estas son actividades que motivarán la creatividad en un momento concreto. En el caso de una empresa o un equipo, Josh Linkner recomienda desarrollar una cultura de la creatividad, con una serie de valores que se vean reflejados en actividades o acciones específicas. Por ejemplo, si la cultura de tu empresa quiere incitar a que los empleados sean creativos, puedes darles una cámara a cada uno para que graben un corto de un minuto sobre algo que les llame la atención. Otro ejercicio interesante puede ser proponer un reto a los miembros de tu equipo y ofrecer un pequeño premio para el mejor, o plantear una tarea con la intención de ver quién tiene la idea más descabellada, en vez de la más predecible.
  4. Descubrir: Este paso consiste en contemplar tu reto desde otra óptica. ¿Puedes mirar el problema que tratas de resolver como si fueras un cliente? Y ahora, ¿puedes hacerlo pensando que eres un artista? ¿Y un multimillonario? El reto es analizar el problema desde otra óptica y, si es posible, darle la vuelta por completo. Por ejemplo, en vez de crear un blog de recetas para toda la familia, ¿y si creásemos un blog de recetas fáciles de cocina que pueden hacer los más pequeños?
  5. Inspirarse: Para que haya un incendio (la gran idea), primero hay que prender la mecha (inspiración) para que genere chispas (pequeñas ideas). Junta a compañeros y amigos de diferentes especialidades o departamentos, de forma que cada uno tenga oportunidad de dar su visión sobre el problema, desde su propia experiencia. Si tu objetivo es escribir un ebook, puedes seguir el método de Hemingway, es decir, terminar cada día comenzando el capítulo siguiente, y no al final. De esta forma, el autor estadounidense mantenía el proceso creativo en marcha y no se enfrentaba cada mañana a una página en blanco. En esta fase, es tan importante propiciar nuevas ideas como protegerlas. En “Disciplined Dreaming”, Josh Linkner recomienda no juzgar, no comentar, no modificar, no ejecutar, no preocuparse, no mirar atrás, no desconcentrarse y no desmotivarse. Precisamente, para evitar que algunas buenas ideas sean destruidas por mentes dominantes, se puede invitar a los miembros del equipo o participantes de la sesión a anotar su idea en un papel, que después se colocará en el centro de la mesa. Todos los papeles se extraerán uno por uno, y cada persona tendrá que profundizar en las ideas.
  6. Seleccionar: Es hora de escoger las mejores ideas. Por tanto, de cambiar otra vez el chip del modo generar ideas al de selección. Hay varios métodos para filtrar todas las opciones, como asignar una serie de parámetros y una puntuación a cada uno de ellos. El baremo puede ser más tradicional, teniendo en cuenta factores estándar de mercado, o personalizado, que considere elementos que son importantes para tu empresa. Otra forma divertida de hacerlo es anotar las ideas en varios papeles que se cuelgan en varias zonas de una mesa. Después, los miembros del equipo pueden votar sus ideas utilizando fichas de póker. Imaginación al poder.

¿Y tú? ¿Utilizas algún método o técnica para ser creativo? ¡Compártelo con la comunidad Superblogger!


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