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26 May 2015
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5 razones por las que debes escribir todos los días

5 razones por las que debes escribir todos los días
Probablemente ya lo sepas, pero siempre viene bien recordarlo: escribir no es solo un ejercicio para la muñeca. En momentos de flaqueza, cuando más nos cuesta sacar tiempo y ganas para sentarse al ordenador, es recomendable acordarse de los numerosos beneficios que tiene para nuestra salud física y mental.

  1.  Te hace feliz: Escribir tiene efectos terapéuticos que nos ayudan a mejorar nuestro bienestar. Esto no es una afirmación gratuita,  sino un hecho demostrado por estudios como este. Ya sea en momentos difíciles, cuando nos enfrentamos a algún suceso traumático, o en periodos en que nos sentimos pletóricos, la escritura nos sirve para expresar nuestras emociones, ordenar nuestros pensamientos, liberar energía o simplemente dar rienda suelta a nuestras ocurrencias.
  2. La mejor forma para recordar tus sueños: ¿Eres de los que se lamenta alguna vez por no poder recordar un sueño? Entonces prueba a dejar una libreta en tu mesilla de noche y construye poco a poco una nueva rutina: anota cada mañana, o incluso a medianoche si te despiertas, todos los detalles que puedas recordar sobre tus sueños. No te preocupes si piensas que no vas a soñar. Soñamos todas las noches, aunque no lo recordemos. Y varias veces además. Gracias a un simple lápiz y cuaderno podrás entrar en un mundo de realidades oníricas que ni tú mismo podías imaginar. Con entrenamiento y constancia, puede abrirte la puerta a otro mundo aún más fascinante, el de los sueños lúcidos, es decir, la habilidad de controlar tus sueños mientras estás en ellos.
  3. Podrás enriquecer tu vocabulario: Escribir da hambre. Hambre de palabras. Cuanto más escribes, más palabras te querrás comer para llenar tus folios en blanco. A medida que escribas más, querrás leer otras fuentes que te inspiren para seguir escribiendo, y esto te convertirá en mejor escritor. Por otra parte, el lenguaje no se mantiene solo por ser nativos de un idioma u otro. Si no lo usamos, se oxida.
  4. Te ayudará a aprender: Escribir constituye la mejor forma de fijar información en nuestro cerebro. Diversos estudios han tratado de explicar la razón, que tiene que ver con la estimulación de millones de células en nuestro Sistema de Activación Reticular, responsable de filtrar la información que nuestro cerebro necesita procesar.
  5. Mantendrá tu cerebro activo a medida que te haces mayor: Escribir es una poderosa medicina contra el envejecimiento que nos permite mantener nuestras capacidades intelectuales en forma a lo largo de nuestra vida.  ¿Por qué? Por todo lo anterior. Te ayudará a aprender, recordar, soñar y, sobre todo, ser feliz.  

12 May 2015
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Cosas que hacer para celebrar el Día y la Semana de Internet

Cosas que hacer para celebrar el Día y la Semana de Internet

Como cada año, desde 2005, el próximo 17 de mayo es el Día Mundial de Internet. En realidad, el Día de Internet se ha convertido poco a poco en la Semana de Internet, porque en los días previos se realizan diferentes actividades. También podemos matizar lo de «mundial», porque es una fecha que solo figura en los calendarios de varios países de Latinoamérica y en España. No obstante, coincidiendo con este día se celebra el Día Mundial de la Sociedad de la Información. Leer más


28 Abr 2015
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Rutina de ejercicios para bloggers que quieren escribir todos los días

Escribir, como correr, requiere un entrenamiento y cierta disciplina. De hecho, al igual que el corredor, el escritor también puede llegar más lejos con un programa de ejercicios hecho a medida.

A lo largo de estos meses hemos publicado varios posts con consejos para escribir más rápido y mejor, pero, para aquellos que preferís trabajar con objetivos, hemos elaborado ahora una rutina de entrenamiento de dos semanas que podéis combinar con vuestro plan de publicaciones semanal o bien convertir en la guía inicial hacia ese blog que tanto deseáis comenzar.

Se trata de una rutina básica que comienza suave y va aumentando en intensidad, para evitar el síndrome de agotamiento a los tres días. El objetivo es ejercitar la disciplina de sentarse a escribir, la creatividad, el método y, tal vez lo más importante, aprender a descansar y tomar distancia sobre lo que escribimos.

  • Día 1 al día 3: Comenzamos escribiendo dos párrafos cada día. Tema y formato libre. Es decir, puede ser el comienzo de una historia, una reflexión o un reportaje. Eso sí, no obligues a tu cerebro a crear una obra maestra, simplemente ponte a escribir lo primero que te salga. Puedes editar el texto y realizar algunas modificaciones, pero recuerda que el objetivo es, simplemente, poner la mente a funcionar.  Tampoco te preocupes de cuándo escribes. Lo importante e innegociable es que tienes que acabar el día habiendo escrito dos párrafos.
  • Día 4: Relee los tres breves textos y selecciona de entre ellos el que más te llame la atención. A continuación, desarrolla a partir de él otros dos párrafos como te parezca.
  • Día 5: Selecciona un momento del día que normalmente tengas libre y en el que puedas dedicar 15 minutos. Piénsalo bien porque en los siguientes días realizaremos breves sesiones de escritura a esa hora. A continuación escribe tres párrafos más a partir del texto en el que estabas trabajando.
  • Día 6: Hoy no se escribe, pero tampoco se descansa. A la hora que seleccionaste el día anterior, busca una revista cualquiera, aunque sea vieja y no te guste su tema. Escoge un artículo que te llame la atención y léelo. Mientras lees realiza anotaciones en el margen, que pueden ser reflexiones, comentarios sobre el texto o ideas que se te ocurran.
  • Día 7: Retoma el texto en el que estabas trabajando y abre la misma revista del día anterior por la página del artículo. Ahora piensa cómo podrías proseguir tu texto partiendo del tema de ese artículo. Apóyate en tus reflexiones o comentarios que escribiste en el margen. Escribe 500 palabras más. No intentes que quede un texto coherente, simplemente prosigue la historia.
  • Día 8: Descanso.
  • Día 9: Piensa en tres temas que te interesen (por ejemplo, el espacio, el atletismo o la cocina). Ahora deberás redactar titulares pensando que escribieses un post, una novela o una entrevista para cada uno de los temas que se te han ocurrido.
  • Día 10: A la hora habitual, siéntate en tu espacio de siempre, o donde prefieras. Relee el texto en el que estabas trabajando hace dos días. Piensa en cómo podrías mejorarlo para que tenga más sentido. Aquí lo importante no es escribir sino hacer de albañil. Elimina partes que no te gusten y añade lo que quieras, sube partes del texto y baja otras o bien prueba a cambiar el formato, por ejemplo, reconvirtiendo los párrafos en listas. No inviertas más de 30 minutos. Por último, escribe un título que consideres que define mejor lo escrito, aunque no estés 100% contento con el texto.
  • Día 11: Hazte con una libreta o utiliza una aplicación de notas de tu móvil. A lo largo del día dedica lapsos de 2 minutos para escribir cualquier cosa que te haya llamado la atención o frustrado. A la hora convenida relee el texto de siempre y, durante 15 minutos, realiza nuevas modificaciones para perfeccionar el texto. De nuevo, no te agobies si no estás 100% satisfecho.
  • Día 12: Día de escribir. Escoge una de esas ideas que habías anotado el día anterior, la que más te guste, y escribe un texto libre de 700 palabras relacionado con ella. No dediques más de una hora. Es decir, lo importante es escribir rápido y no conseguir un gran acabado. Déjate llevar por tus ocurrencias y escribe, escribe, escribe… Por último, ponle título. No te preocupes si no estás completamente satisfecho. Deja la historia resposar.
  • Día 13: Descanso.
  • Día 14: Retomamos el último texto y pensamos cómo podemos mejorarlo. Durante 30 minutos haz de albañil de nuevo. Cambia hasta el título si es necesario. Eres libre de reescribir el texto todo lo que quieras.
  • Día 15: Hoy es el último día y vamos a acabarlo con estilo. Vuelve sobre los títulos que escribiste hace unos días y escoge un tema y uno de los titulares para ese tema. Escribe un texto de 500 palabras que desarrolle el titular seleccionado. Si es una entrevista, puedes inventar la introducción, los personajes así como las preguntas y las respuestas. Si es una novela puedes escribir un fragmento del inicio, del desarrollo o del desenlace. Esta vez no tienes un tiempo definido. El objetivo es lograr cierta calidad en lo escrito. Una vez tengas el tema y el formato claros, piensa qué quieres contar y qué información te gustaría incluir. Cuando sientas que tienes suficientes ingredientes en tu cabeza, es hora de empezar. Procura escribir todo lo rápido que puedas sin detenerte a corregir a cada momento. Una vez hayas acabado, dedica el tiempo necesario para reorganizar la información o añadir lo que consideres. Por último, redacta nuevas versiones del títular y escoge la que más te guste.
  • Día 16: META Y DESCANSO 🙂

21 Abr 2015
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10 sencillos pasos para conseguir nuevos suscriptores en tu blog

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Uno de los primeros objetivos que solemos marcarnos como bloggers es aumentar nuestra lista de suscriptores. Las ventajas de tener un número cada vez mayor de seguidores interesados en recibir nuestros contenidos son numerosas, entre ellas poder monetizar el blog más fácilmente. No obstante, conseguir una buena base de suscriptores es una tarea ardua en ocasiones y que, en cualquier caso, no tiene por qué obsesionarnos. Leer más


07 Abr 2015
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Cómo recuperar el ritmo después de Semana Santa

Cuánto cuesta alcanzar un buen ritmo de publicaciones, !pero qué poco perderlo! Después de las vacaciones -da igual lo largas o cortas que sean- es común padecer el síndrome del blogger cansado. Los síntomas son fácilmente reconocibles: la única forma de ponerse a escribir en el ordenador es arrastrándose hasta él y la mente funciona a la velocidad de un koala.

Resulta irónico que uno se vaya de vacaciones para descansar y a la vuelta cueste el doble recuperar el ritmo de trabajo de antes de las vacaciones. En la mayor parte de los casos solemos encontrarnos mejor después de unos días, pero hay situaciones en que el periodo post vacacional puede resultarnos más difícil de lo normal o incluso hacernos tomar decisiones un poco radicales que afecten en lo profesional y personal.

Remedios para cargar las pilas

Superar ese desconcierto después de las vacaciones es posible aplicando una serie de consejos, algunos de ellos enfocados a la prevención (para aplicar en las próximas vacaciones) y otros para poner en hora nuestro reloj interno una vez de vuelta:

  1. Mantente inspirado cuando te vayas de vacaciones: Vale, quizás ya es tarde y has estado tirado en el sofá toda la semana. Sin embargo, irse de vacaciones no tiene por qué equivaler a desconectar la mente por completo. Es bueno aprovechar esos días para dejarse sorprender y hacer actividades que nos motiven. Visita algún museo, pasea, haz deporte, lee en la playa… Lo que más te guste. El objetivo es no pasar de un extremo de máxima actividad a otro de máxima pasividad, porque es así cuando pueden aparecer los problemas a la vuelta.
  2. Retoma la rutina poco a poco: Muchos han aterrizado este lunes o martes sobre sus sillas de trabajo sin frenos ni paracaídas, y probablemente aún andan soñando con lo bien que estaban hace unos días. A medida que se acerca la vuelta al trabajo, conviene que retomemos nuestra rutina habitual progresivamente, por ejemplo, ajustando nuestros horarios de sueño poco a poco. En este sentido, puede ayudarnos el dividir las vacaciones en varios periodos, unos días de relajación absoluta, otros donde recobremos un poco la actividad, y una última fase donde recuperemos horarios parecidos a cuando estamos trabajando. Por otra parte, si has iniciado alguna actividad, deporte o hobby durante las vacaciones es recomendable, siempre que sea posible, que no lo abandones completamente sino que continúes con él en los días siguientes.
  3. Ordena la mesa de trabajo: El síndrome post vacacional suele traer aparejada una sensación de saturación, de angustia e impotencia por no poder sobreponernos a algo que parece superior a nuestras fuerzas. A veces todo esto se produce junto a una pérdida general de motivación que hace que la menor tarea, como escribir un post, parezca como escalar una montaña. No podemos vencer haciendo planes de futuro ni acometiendo grandes proyectos. La manera de superarlo es con pequeños gestos que nos ayuden a recuperar el orden. Ordenar el escritorio u organizar las tareas que tenemos en nuestra agenda semanal es una buena forma de poner nuestra cabeza en circulación y establecer una serie de prioridades.
  4. Descansa lo suficiente: Una de las razones por las que la vuelta se hace tan dura es porque durante las vacaciones los periodos de descanso se prolongan durante el día y retrasamos la hora de irnos a la cama. Entramos así en un círculo vicioso incompatible con los horarios laborables habituales, del que la única forma de salir es asegurando que descansamos lo suficiente durante la noche.
  5. Empieza por pequeñas tareas: No empieces a escribir un post interminable ni a hacer toda esa lista de tareas que tienes pendientes. Date un tiempo para recuperar tu actividad. Empieza por cosas que no te lleven mucho esfuerzo y te hagan sentir bien, como por ejemplo, navegar por internet en busca de nuevas ideas o leer tus blogs favoritos.

Hay que tener cuenta que la prevención es la mejor de las armas frente al síndrome del blogger cansado después de las vacaciones. A menudo somos más propensos a sufrirlo cuando previamente atravesamos un periodo complicado en que hemos perdido nuestra motivación por lo que hacemos. En este caso, las vacaciones son el momento perfecto para asestar el golpe definitivo a tu blog. Si es así, date un margen de tiempo para pensar en ti, en tu blog y en todo lo que has hecho hasta ahora, habla con otros bloggers que probablemente ya han pasado por la misma situación y, cuando decidas seguir adelante, plantéate metas a corto plazo, que te den satisfacción una vez alcanzadas.

 


25 Mar 2015
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Cómo mejorar tu blog cuando no sabes ni por dónde empezar

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A veces todo comienza por un repentino pero firme propósito por cambiar las cosas. El deseo de mejorar nuestro blog nos inunda con la misma fuerza que cuando nos viene la inspiración durante la noche. Sin embargo, lo normal es que en estos casos el empuje sea más fuerte que los recursos para convertirlo en algo real. La razón puede ser el tiempo del que disponemos o simplemente que no tenemos los conocimientos para ello.

Hay muchos frentes en los que podemos mejorar nuestro blog, pero el primer paso comienza dándonos cuenta de que el cambio es un proceso constante. De hecho, ya hablamos en su momento de cómo el ‘Kaizen’, o teoría del cambio gradual, nos puede ayudar a ser mejores bloggers. No podemos mejorar todo a la vez, en definitiva.

Ideas que puedes poner en marcha en tu blog

El deseo de mejorar nuestro blog puede tener varios orígenes: que algo no funcione, que sintamos la necesidad de adaptarnos a los tiempos que corren o que queramos dedicar más tiempo y recursos al blogging.

En todo caso, la tarea se parece a la del detective que investiga un crimen y va tirando de los hilos buscando datos para poder avanzar. Esos datos, y nuestra intuición como blogger, son las mejores armas para empezar.

  1. Mejora tus contenidos: Tal vez consideres que tus contenidos no están teniendo toda la atención que se merecen (intuición). Puede haber varias razones, entre ellas que tu blog no sea lo suficientemente accesible, pero también estrictamente por la calidad de los mismos. En este caso nos centraremos en este último punto. Anteriormente te recomendamos diferentes procedimientos para poner a prueba la calidad de tus contenidos y que te ayudarán a detectar qué puede estar fallando (datos). Después podrás considerar algunas de estas ideas.
    • Profundiza en la extensión y desarrollo del contenido. La originalidad del contenido es un factor cada vez más importante para los buscadores, y que duda cabe que tu artículo será aún más único cuanto más preparado esté.
    • Cuenta más historias: Las historias nos inspiran y forman parte de nuestra vida desde que somos pequeños. No solo te ayudarán a conectar más con tu audiencia sino que harán tu blog más único.
    • Escribe sobre acontecimientos relevantes. Puedes investigar qué cosas son tendencias utilizando herramientas como Google Trends o el buscador de palabras clave de Google, el cual nos ofrece información sobre las búsquedas que se producen sobre un término específico.
    • Inspírate: Sigue a tus blogs favoritos, a tu competencia y crea una lista de fuentes de información en todos los idiomas con los que te sientas algo cómodo. Aplicaciones como Feedly o Prismatic te ayudarán a consultar de forma rápida y cómoda todas las noticias relacionadas con los temas que interesan.
    • Domina y aplica las técnicas de persuasión básicas que te permitirán conectar mejor con tu audiencia a través de los contenidos.
  2. Mejora el posicionamiento de tu blog y contenidos: Siguiendo lo anterior, si tu contenido es de calidad pero no es accesible porque los lectores no conocen tu blog, entonces tienes un problema. Y probablemente la solución pase por prestar más atención al SEO, que es fundamental para atraer tráfico a una web, especialmente en las primeras fases de la vida de un blog.
    • Haz un perfil de tu audiencia potencial para saber cómo te puede encontrar.
    • Elabora una lista de las mejores palabras clave que definen tu blog y haz una descripción que puedas utilizar como presentación en los resultados de buscadores.
    • Utiliza la herramienta de palabras clave de Google para saber qué términos relacionados con el tema de tu post tienen más búsquedas. Esto te ayudará a seleccionar un titular y elegir qué palabras utilizar en el texto. No te obsesiones tampoco. Velo como una forma razonable de adaptarse a los patrones de búsqueda de tu audiencia potencial.
    • Darnos de alta en directorios de blogs. Mediante una estrategia de este tipo generarás enlaces relevantes a tu blog que te darán más valor en los buscadores.
    • Si ya has implementado una estrategia de SEO, asegúrate de que no cometes alguno de estos errores.
  3. Refuerza tu visibilidad en redes sociales: Las redes sociales son clave para atraer tráfico hacia tus contenidos desde el primer momento de vida de tu blog, pero también en las etapas de madurez.
    • Utiliza mejor los hashtags en tus post de redes sociales mediante estas herramientas. Seleccionar bien el hashtag puede duplicar la visibilidad de un tweet en Twitter.
    • Si ya estás en redes, ¡asegúrate de que no cometes estos errores!
    • No olvides seguir estas pautas básicas para todo aquel que esté en redes sociales, como actualizar con frecuencia o investigar en qué canales debes tener presencia.
    • Diseña una estrategia personalizada para cada red social en la que decidas estar presente. Esto requerirá adaptar los contenos que compartes y el tono de los mismos. Este es el secreto para conectar de verdad en las redes sociales.
    • Sé agradecido y atento con los usuarios que te mencionan y escucha los mensajes directos e indirectos que te envían los seguidores con sus interacciones. ¿Les gustan tus contenidos? ¿Lo comparten? ¿Lo ignoran?

A veces el cambio necesario no es solo interno, es decir, en los contenidos, la web, tus canales de redes sociales o el posicionamiento. Puede que las respuestas a tus inquietudes de cambio se encuentren más bien en la forma de trabajar que impide que seamos todo lo productivos o creativos. En ese caso te recomendamos:

    • Aplicar ciertas técnicas que te ayudarán a ser más productivo y creativo. Por ejemplo escribiendo de pie, entre otras cosas. 🙂
    • Prestar más atención a esos factores externos que te bloquean, como el caos en el espacio de trabajo o la falta de rituales de creatividad.

09 Mar 2015
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Cosas que debes tener en cuenta al publicar contenidos patrocinados

 

Publicar contenidos patrocinados es una de las primeras opciones que se nos ocurre cuando pensamos en monetizar nuestro blog. Es una forma de monetización interesante, especialmente si todos salen ganando: el cliente porque ve publicado contenido sobre su marca; tú, porque generas ingresos, y tu audiencia, porque recibe contenido relevante. Esta es la teoría. La práctica, sin embargo, puede ser bien diferente porque entran intereses de por medio que pueden traicionar la esencia del contenido patrocinado.

Antes de lanzarte a aceptar contenidos patrocinados debes tener en cuenta una serie de obligaciones y consejos para que algo en teoría beneficioso para ti no se te acabe volviendo en contra. Lo primero que deberías hacer al recibir una oferta de este tipo es ponerte en la piel de tus seguidores. ¿Es algo que les interesa? ¿Cómo te gustaría que te contasen la historia si estuvieses al otro lado? ¿Te gustaría saber que se trata de contenido patrocinado?

Patrocinado o no patrocinado

Hay clientes que, erróneamente, presionan al blogger para que no distinga un contenido patrocinado del que no lo es, y evitar así una supuesta reacción negativa por parte de los lectores. Lo primero que hay que explicarle es que la ley nos obliga a señalarlo de forma explícita y nos exponemos a multas si no lo hacemos. Por otra parte, como bloggers, tenemos una obligación para con nuestra audiencia basada en una relación de confianza mutua. En un mundo tan sobrecargado de información, el hecho de que una persona nos visite y se tome tiempo para leer los contenidos del blog es una demostración de confianza que no podemos ignorar. Por eso debemos actuar con honestidad.

Por otra parte, el argumento en contra de etiquetar un contenido patrocinado falla desde la base. Si para llegar a un lector tenemos que engañarle, entonces ese es el síntoma de que lo correcto es precisamente hacer lo contrario. La lógica de un cliente que piensa que el engaño es un método efectivo se basa en los siguientes supuestos:

  1. Como el contenido no se identifica como patrocinado, habrá más lectores que lean el post.
  2. Al tener más lectores, también habrá más probabilidad de que nuestro contenido se comparta.

Sin embargo, el engaño en Internet desencadena reacciones muy diferentes. Estas son las respuestas habituales que genera una estrategia digital basada en el engaño como esta:

  1. Como la «trampa» está escondida, lo normal es que el número de personas que caigan será similar se diga o no que es patrocinado.
  2. Buena parte de los lectores, incluso los que están verdaderamente interesados en el tema, se darán cuenta a medida que lean de que el post es patrocinado y se marcharán porque lo concebirán como publicidad engañosa.
  3. Los lectores que se vayan, que serán más o menos según lo astuta que sea la trampa, se irán cabreados. Como consecuencia, perderán confianza en tu blog y en los contenidos que publicas.

Cuando decimos que un contenido es patrocinado, los lectores verdaderamente interesados en el tema pasan a evaluar el contenido sabiendo en todo momento que hay una marca detrás. Si el tema les resulta relevante, el hecho de que se trate de contenidos pagados no será un impedimento para que sea compartido, con el consiguiente impacto positivo en la marca. Es decir, ser honesto es beneficioso hasta para la marca. Lo que realmente nos tenemos que plantear, nosotros y el cliente, es que si no queremos reconocer que hay relación económica de por medio tal vez sea porque:

  1. Queremos hacer caja a expensas de nuestra audiencia.
  2. Y además, no confiamos en la relevancia del contenido.

Para muchos la ley es suficiente motivo para ser «honesto». Sin embargo, hecha la ley, hecha la trampa. Hay bloggers que utilizan todo tipo de estrategias para cumplir la ley sin que ello les afecte. Por ejemplo, en vez de decir de forma explícita que es un contenido patrocinado, incluyen una etiqueta «publicidad» entre la lista de etiquetas del post. Otros lo ponen abajo, al final de texto, y en pequeño. Pero si releemos lo anterior, estas acciones son inefectivas y además impiden beneficiarnos de las ventajas de publicar contenido patrocinado interesante. Personalmente, como lector, pensaría que me están tratando de engañar igualmente y reaccionaría en consecuencia.

Códigos de confianza

Con la generalización de los contenidos patrocinados, han surgido iniciativas para poner algo de orden en todo esto, como por ejemplo los códigos de confianza. El objetivo de estos códigos es permitir a los lectores evaluar la independencia del creador de los contenidos respecto a la información que publica. A su vez, permite a los bloggers saber cómo tienen que identificar sus contenidos siguiendo un formato estándar. Para ello solo tienen que introducir un sello y un link a otra página con más información al respecto.

Las marcas trabajan cada vez más de cerca con ‘influencers’ porque se han dado cuenta de que les resulta más barato y efectivo que otras formas de publicidad tradicionales. Algo que parece una mina de oro para los que se dedican al blogging, puede ser una espada de Damocles si no se actúa de forma responsable. Nos jugamos la credibilidad de los blogs como fuentes de información, y tenemos que pensar si un puñado de euros valen la pena a cambio de poner en riesgo la confianza que nos han dado nuestros lectores.

Hay diversos códigos de confianza, según el grado de implicación de la marca. Por ejemplo, el código de atención (c2c) sirve para indicar que para la elaboración del post hemos contado con alguna atención especial por parte de los representantes de la marca. Por ejemplo, mediante una invitación a un evento o el pago del desplazamiento. En el caso de que haya una retribución por medio, tendremos que utilizar el código c6c, que indica que se trata de una colaboración de carácter comercial.

La desventaja de este sistema es que los lectores pueden no saber a qué se refiere el código en concreto, y para ello tienen que acudir a una página externa. Aunque lo hagamos explícito, si no lo destacamos lo suficiente, estamos en las mismas.

Elijas el sistema que elijas, la regla de oro que no falla es utilizar un sistema que nos dé certeza de que el lector sabe en todo momento que está leyendo un contenido por el que hemos sido retribuidos. Ya sea utilizando el branding de la marca o los códigos de confianza, lo importante es ser honestos porque, como hemos visto, la honestidad tiene recompensa.

 

 


03 Mar 2015
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¿Cometes estos errores en redes sociales?

errores-redes-sociales
Las redes sociales son una parte demasiado importante de nuestro blog como para no asegurarnos de que sacamos el máximo partido de ellas. Probablemente la mayor parte de las interacciones con nuestros lectores se producirán ahí, y no en nuestra web. Por eso, hemos recopilado una serie de errores frecuentes y soluciones Leer más


19 Feb 2015
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Trucos para hacer tu vida como blogger más fácil

Después de un día duro de trabajo, ¿a quién le apetece escribir? Si encima tenemos pareja, hijos, una casa que cuidar, vida social, ¿de dónde saco las fuerzas para publicar un post en mi blog? A menudo tratamos de reaccionar ante estas situaciones de forma incorrecta, intentando rendir al 200% para estar en todos los frentes. La solución, sin embargo, es más bien lo contrario: trabajar menos pero mejor.

A continuación, vamos a analizar en detalle los hábitos de dos bloggers diferentes, y podremos ver en cuál nos vemos más reflejados y cómo mejorar lo que no funciona.

El blogger «aquí y ahora, cueste lo que cueste»

Este blogger suele funcionar así:

  1. Se sienta en la mesa, enciende el ordenador.
  2. Empieza a navegar por la web en busca de ideas.
  3. Se va al baño.
  4. Vuelve y sigue mirando ideas…
  5. Mira el reloj… Lleva media hora y nada.
  6. Empieza a escribir, pero no le gusta.
  7. Encuentra otra idea mejor y deja la anterior.
  8. Al final, a base de cabezazos, y tres o cuatro horas después, termina el post.
  9. Está agotado y se va a dormir, pero no puede conciliar el sueño…
  10. Al día siguiente se olvida de que había publicado un post y empieza a compartirlo tarde en las redes sociales

¿Cuál es el problema? Básicamente, el blogger «aquí y ahora, cueste lo que cueste» vive en una constante improvisación. El reloj es su enemigo y quiere sacarle minutos de ventaja al tiempo. Está claro quién saldrá perdiendo. Tarde o temprano su blog empezará a dar síntomas de agotamiento.

Este blogger probablemente es consciente del reto que tiene por delante, y juega todas sus cartas a base de insistencia. Lo bueno es que el post sale al final. La cuestión es: ¿a qué precio? Conciliar la vida profesional, personal y encima ser blogger no es fácil si lo último te deja exhausto.

El blogger «metódico»

Este blogger también está muy ocupado, y opera de la siguiente forma.

  1. Durante la semana ha anotado ideas para posibles post.
  2. En un rato libre introduce esas ideas en un calendario con los días de publicación para dentro de dos semanas.
  3. Cuando tiene tiempo se sienta, y comienza a escribir el primer post agendado, conforme a la fecha prevista de publicación.
  4. Como no tiene tiempo para terminarlo, no se obceca, lo deja a medias y termina el texto en otro rato
  5. Otro día de la semana continúa el siguiente post agendado. Este es más corto y le da tiempo a acabarlo de una vez.
  6. En otro rato busca fotografías para ambos post.
  7. Después de cambiar los pañales a su hijo, vuelve y los deja programados.

El blogger «metódico» es una persona pragmática y flexible. El tiempo es oro, y por eso lo aprovecha al máximo, pero sin empecinarse. Saca ratos de aquí y allá, aunque sean 15 minutos y solo pueda escribir dos párrafos. Esos dos párrafos son la clave para olvidarse hasta nueva orden. El blogger «aquí y ahora» vive agobiado pensando en que tiene que escribir, y cuando se sienta quiere hacerlo todo de golpe. El «metódico» ya tiene sus dos primeros párrafos escritos y el post encarrilado, así que vive muy tranquilo hasta que encuentre otro momento para continuar.

Conclusión, si quieres parecerte más al blogger metódico, ¡te aconsejamos seguir estos pasos!:

    • Escribe en serie: Escribe todos los textos de la semana de una vez. Después, en otro rato, revisa todos los textos seguidos. Cuando hayas terminado, busca las fotografías para todos ellos. Y por último programa la publicación y los mensajes en redes sociales. De esta manera serás más eficiente, porque automatizarás lo más posible ciertas tareas repetitivas.
    • Programa tu contenido: Trabaja con anticipación. Si es posible hasta dos semanas. Incluye las ideas que se te hayan ocurrido en un calendario de contenidos, así sabrás cuándo tienes que escribir y el qué. Lo peor es sentarse sin saber de qué escribir. Perderás horas intentando encontrar la idea, y para entonces ya estarás cansado.
    • Reserva tiempo para tu blog en los momentos de día en que eres más eficiente. ¿Cuál es tu curva de productividad? ¿Te sientes más productivo por la tarde, por la noche? ¿O eres de esos que encuentran la inspiración al alba? Programa actividades que tengan sentido para cada momento del día. Si por ejemplo te encuentras fresco y con ideas por la mañana, escribe algo, aunque sea dos párrafos, antes de salir al trabajo. Así ya haces la parte más difícil, que es empezar. Por la tarde, que igual no estás tan creativo, puedes hacer tareas más automáticas. Pero recuerda, no intentes encontrar ratos libres muy largos para ponerte a trabajar. En la vida de la mayor parte de las personas eso no existe. Sé práctico.
    • Automatiza como puedas: Hay multitud de aplicaciones que harán tu vida más sencilla, desde herramientas para programar tus mensajes en redes sociales son antelación hasta apps que te permiten generar informes sobre el tráfico a tu blog mediante Google Analytics. IFTTT es una solución estupenda para automatizar rutinas de la vida diaria mediante recetas de apps personalizadas, como por ejemplo que te envíe un email cuando alguien te menciona en redes sociales, o que la foto que subes a instagram se publique de forma automática en Twitter.

Y por último, ¡escribe más y más rápido con estos consejos!


17 Feb 2015
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¡SOS! ¿Por qué nadie abre ni lee mi newsletter?

Envío de newsletter

Después de un tiempo al frente de nuestro blog, el envío de una newsletter suele convertirse en un proceso rutinario, pese a ser un elemento indispensable de nuestra estrategia de marketing de contenidos. Sin relajarnos, y sabiendo que conviene hacer un seguimiento regular, este sería el escenario ideal. Sin embargo, a veces los informes que tenemos dicen lo contrario: ¡nuestra newsletter no funciona! Leer más


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