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Diseño Intuitivo
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28 Abr 2015
Comentarios: 3

Rutina de ejercicios para bloggers que quieren escribir todos los días

Escribir, como correr, requiere un entrenamiento y cierta disciplina. De hecho, al igual que el corredor, el escritor también puede llegar más lejos con un programa de ejercicios hecho a medida.

A lo largo de estos meses hemos publicado varios posts con consejos para escribir más rápido y mejor, pero, para aquellos que preferís trabajar con objetivos, hemos elaborado ahora una rutina de entrenamiento de dos semanas que podéis combinar con vuestro plan de publicaciones semanal o bien convertir en la guía inicial hacia ese blog que tanto deseáis comenzar.

Se trata de una rutina básica que comienza suave y va aumentando en intensidad, para evitar el síndrome de agotamiento a los tres días. El objetivo es ejercitar la disciplina de sentarse a escribir, la creatividad, el método y, tal vez lo más importante, aprender a descansar y tomar distancia sobre lo que escribimos.

  • Día 1 al día 3: Comenzamos escribiendo dos párrafos cada día. Tema y formato libre. Es decir, puede ser el comienzo de una historia, una reflexión o un reportaje. Eso sí, no obligues a tu cerebro a crear una obra maestra, simplemente ponte a escribir lo primero que te salga. Puedes editar el texto y realizar algunas modificaciones, pero recuerda que el objetivo es, simplemente, poner la mente a funcionar.  Tampoco te preocupes de cuándo escribes. Lo importante e innegociable es que tienes que acabar el día habiendo escrito dos párrafos.
  • Día 4: Relee los tres breves textos y selecciona de entre ellos el que más te llame la atención. A continuación, desarrolla a partir de él otros dos párrafos como te parezca.
  • Día 5: Selecciona un momento del día que normalmente tengas libre y en el que puedas dedicar 15 minutos. Piénsalo bien porque en los siguientes días realizaremos breves sesiones de escritura a esa hora. A continuación escribe tres párrafos más a partir del texto en el que estabas trabajando.
  • Día 6: Hoy no se escribe, pero tampoco se descansa. A la hora que seleccionaste el día anterior, busca una revista cualquiera, aunque sea vieja y no te guste su tema. Escoge un artículo que te llame la atención y léelo. Mientras lees realiza anotaciones en el margen, que pueden ser reflexiones, comentarios sobre el texto o ideas que se te ocurran.
  • Día 7: Retoma el texto en el que estabas trabajando y abre la misma revista del día anterior por la página del artículo. Ahora piensa cómo podrías proseguir tu texto partiendo del tema de ese artículo. Apóyate en tus reflexiones o comentarios que escribiste en el margen. Escribe 500 palabras más. No intentes que quede un texto coherente, simplemente prosigue la historia.
  • Día 8: Descanso.
  • Día 9: Piensa en tres temas que te interesen (por ejemplo, el espacio, el atletismo o la cocina). Ahora deberás redactar titulares pensando que escribieses un post, una novela o una entrevista para cada uno de los temas que se te han ocurrido.
  • Día 10: A la hora habitual, siéntate en tu espacio de siempre, o donde prefieras. Relee el texto en el que estabas trabajando hace dos días. Piensa en cómo podrías mejorarlo para que tenga más sentido. Aquí lo importante no es escribir sino hacer de albañil. Elimina partes que no te gusten y añade lo que quieras, sube partes del texto y baja otras o bien prueba a cambiar el formato, por ejemplo, reconvirtiendo los párrafos en listas. No inviertas más de 30 minutos. Por último, escribe un título que consideres que define mejor lo escrito, aunque no estés 100% contento con el texto.
  • Día 11: Hazte con una libreta o utiliza una aplicación de notas de tu móvil. A lo largo del día dedica lapsos de 2 minutos para escribir cualquier cosa que te haya llamado la atención o frustrado. A la hora convenida relee el texto de siempre y, durante 15 minutos, realiza nuevas modificaciones para perfeccionar el texto. De nuevo, no te agobies si no estás 100% satisfecho.
  • Día 12: Día de escribir. Escoge una de esas ideas que habías anotado el día anterior, la que más te guste, y escribe un texto libre de 700 palabras relacionado con ella. No dediques más de una hora. Es decir, lo importante es escribir rápido y no conseguir un gran acabado. Déjate llevar por tus ocurrencias y escribe, escribe, escribe… Por último, ponle título. No te preocupes si no estás completamente satisfecho. Deja la historia resposar.
  • Día 13: Descanso.
  • Día 14: Retomamos el último texto y pensamos cómo podemos mejorarlo. Durante 30 minutos haz de albañil de nuevo. Cambia hasta el título si es necesario. Eres libre de reescribir el texto todo lo que quieras.
  • Día 15: Hoy es el último día y vamos a acabarlo con estilo. Vuelve sobre los títulos que escribiste hace unos días y escoge un tema y uno de los titulares para ese tema. Escribe un texto de 500 palabras que desarrolle el titular seleccionado. Si es una entrevista, puedes inventar la introducción, los personajes así como las preguntas y las respuestas. Si es una novela puedes escribir un fragmento del inicio, del desarrollo o del desenlace. Esta vez no tienes un tiempo definido. El objetivo es lograr cierta calidad en lo escrito. Una vez tengas el tema y el formato claros, piensa qué quieres contar y qué información te gustaría incluir. Cuando sientas que tienes suficientes ingredientes en tu cabeza, es hora de empezar. Procura escribir todo lo rápido que puedas sin detenerte a corregir a cada momento. Una vez hayas acabado, dedica el tiempo necesario para reorganizar la información o añadir lo que consideres. Por último, redacta nuevas versiones del títular y escoge la que más te guste.
  • Día 16: META Y DESCANSO 🙂

21 Abr 2015
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10 sencillos pasos para conseguir nuevos suscriptores en tu blog

suscriptores

Uno de los primeros objetivos que solemos marcarnos como bloggers es aumentar nuestra lista de suscriptores. Las ventajas de tener un número cada vez mayor de seguidores interesados en recibir nuestros contenidos son numerosas, entre ellas poder monetizar el blog más fácilmente. No obstante, conseguir una buena base de suscriptores es una tarea ardua en ocasiones y que, en cualquier caso, no tiene por qué obsesionarnos.

  1. Ofrece contenidos gratuitos o regalos a tus lectores: Un pequeño incentivo, como un ebook o un pack de consejos exclusivos, puede dar un buen empujón a tu contador de suscriptores.  Para promocionarlo es aconsejable colocar una “hello bar” en la parte superior de la página principal de tu blog. De esta forma sacarás más partido del potencial de visitas procedente de buscadores. Y si quieres afinar aún más, realiza un testing con varias opciones, con colores y títulos diferentes.
  2. Ubica el formulario de suscripción en todas partes, sin pasarse: Todos hemos navegado por una web y nos hemos sentido agobiados. Sin llegar a esos extremos es importante saber vender nuestra lista de suscriptores. No basta con poner un formulario y esperar que los usuarios nos den su email. Lo importante es dar una opción de suscripción adaptada a cada página de tu blog. En esta infografía encontrarás algunas ideas.
  3. Escribe en otros blogs: Nada más empezar, un blog es como una isla en medio del océano. No es de extrañar que nadie te lea. Colaborar o comentar en otros blogs te ayudará a poner tu nombre ahí fuera y tender más puentes hacia tu pequeña isla. Una de las razones por las que un lector decide darte su correo electrónico es porque siente que, si no lo hace, puede perderse algo, y sin duda tener una reputación trabajada sirve.
  4. Recurre a anuncios: Si tienes buen contenido y crees que tu blog puede ofrecer algo a personas que no te conocen, pero podrían hacerlo gastando algo de dinero, no lo dudes. Puedes utilizar una red de afiliados o promocionar tus posts en redes sociales. Lo importante es tener presente cuáles son tus objetivos, el presupuesto que estás dispuesto a gastar y qué resultados considerarás como un éxito. En este caso es recomendable contar con una landing page dedicada únicamente a generar suscriptores, que será la que promociones en los anuncios.
  5. Investiga y conoce a tu audiencia: Ir más allá de las intuiciones que tenemos sobre nuestros lectores es imprescindible para desarrollar contenidos que sean de su interés, y que les convenzan de darnos su email. Podemos conocer más datos sobre ellos a través de las herramientas de analítica que utilizamos, consultando perfiles de nuestros seguidores en las redes sociales o preguntándoles directamente. También puedes consultar lo que publican otros blogs similares al tuyo y leer comentarios de sus fans.
  6. Sé consistente en lo que prometes: Las costumbres son importantes en el email marketing. Si mandas un email los miércoles procura cumplir con tus hábitos. Si aseguras que no vas a hacer spam, no lo hagas. Hay algo peor que no ganar suscriptores, y es perderlos.
  7. Tampoco te obsesiones con perder suscriptores: Una cosa es perder suscriptores y otra que tu número de suscriptores descienda porque tu capacidad de atraer nuevos seguidores no es suficiente. Es natural, y hasta positivo, que los suscriptores menos leales se den de baja pasado un tiempo. Lo importante es centrarse en mantener a los seguidores que sí tienen interés, pero podrían llegar a darse de baja por varias razones, como por ejemplo no ser capaz de seguir tu lista inacabable de emails. Por esta razón es aconsejable dar a tus lectores la posibilidad de elegir qué tipo de contenidos quieren recibir.
  8. Escribe posts de calidad extraordinaria: No siempre tenemos el tiempo que desearíamos para hacer ese post que realmente queremos. Sin embargo, de vez en cuando es importante dedicar un tiempo para desarrollar posts de alto valor. El potencial del contenido original y bien trabajado es enorme, no solo en tus redes sociales, sino también en buscadores, que cada vez lo consideran más relevante.
  9. Ve más allá del texto: Desarrollar contenidos de formatos diferentes te permitirá llegar a nuevos lectores en situaciones diferentes a lo largo del día. Al fin y al cabo, no siempre estamos dispuestos a leer un post ya veces preferimos ver un vídeo o escuchar un podcast.
  10. Anímales a que se hagan suscriptores: Hay formas sutiles de preguntar directamente a tus visitantes o seguidores en redes sociales si desean suscribirse a tu newsletter. Por ejemplo, escribiendo un post dedicado a informar sobre las ventajas de estar suscrito, mencionando tu newsletter en algunos post (no en todos) o informando a tus seguidores de Twitter o Facebook cuando se envía tu newsletter.

Si eres un blogger ocupado probablemente encontrarás difícil poner en práctica estos ejemplos. Lo bueno es que no necesitas aplicarlos todos a la vez. Te sugerimos plantearte pequeños objetivos (“mini misiones” nos gusta llamarlas en Superblogger) y observar los resultados. Recorre la lista de arriba abajo o en el orden que prefieras. Asigna un periodo de dos semanas para cada consejo, y verás la diferencia.

 


07 Abr 2015
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Cómo recuperar el ritmo después de Semana Santa

Cuánto cuesta alcanzar un buen ritmo de publicaciones, !pero qué poco perderlo! Después de las vacaciones -da igual lo largas o cortas que sean- es común padecer el síndrome del blogger cansado. Los síntomas son fácilmente reconocibles: la única forma de ponerse a escribir en el ordenador es arrastrándose hasta él y la mente funciona a la velocidad de un koala.

Resulta irónico que uno se vaya de vacaciones para descansar y a la vuelta cueste el doble recuperar el ritmo de trabajo de antes de las vacaciones. En la mayor parte de los casos solemos encontrarnos mejor después de unos días, pero hay situaciones en que el periodo post vacacional puede resultarnos más difícil de lo normal o incluso hacernos tomar decisiones un poco radicales que afecten en lo profesional y personal.

Remedios para cargar las pilas

Superar ese desconcierto después de las vacaciones es posible aplicando una serie de consejos, algunos de ellos enfocados a la prevención (para aplicar en las próximas vacaciones) y otros para poner en hora nuestro reloj interno una vez de vuelta:

  1. Mantente inspirado cuando te vayas de vacaciones: Vale, quizás ya es tarde y has estado tirado en el sofá toda la semana. Sin embargo, irse de vacaciones no tiene por qué equivaler a desconectar la mente por completo. Es bueno aprovechar esos días para dejarse sorprender y hacer actividades que nos motiven. Visita algún museo, pasea, haz deporte, lee en la playa… Lo que más te guste. El objetivo es no pasar de un extremo de máxima actividad a otro de máxima pasividad, porque es así cuando pueden aparecer los problemas a la vuelta.
  2. Retoma la rutina poco a poco: Muchos han aterrizado este lunes o martes sobre sus sillas de trabajo sin frenos ni paracaídas, y probablemente aún andan soñando con lo bien que estaban hace unos días. A medida que se acerca la vuelta al trabajo, conviene que retomemos nuestra rutina habitual progresivamente, por ejemplo, ajustando nuestros horarios de sueño poco a poco. En este sentido, puede ayudarnos el dividir las vacaciones en varios periodos, unos días de relajación absoluta, otros donde recobremos un poco la actividad, y una última fase donde recuperemos horarios parecidos a cuando estamos trabajando. Por otra parte, si has iniciado alguna actividad, deporte o hobby durante las vacaciones es recomendable, siempre que sea posible, que no lo abandones completamente sino que continúes con él en los días siguientes.
  3. Ordena la mesa de trabajo: El síndrome post vacacional suele traer aparejada una sensación de saturación, de angustia e impotencia por no poder sobreponernos a algo que parece superior a nuestras fuerzas. A veces todo esto se produce junto a una pérdida general de motivación que hace que la menor tarea, como escribir un post, parezca como escalar una montaña. No podemos vencer haciendo planes de futuro ni acometiendo grandes proyectos. La manera de superarlo es con pequeños gestos que nos ayuden a recuperar el orden. Ordenar el escritorio u organizar las tareas que tenemos en nuestra agenda semanal es una buena forma de poner nuestra cabeza en circulación y establecer una serie de prioridades.
  4. Descansa lo suficiente: Una de las razones por las que la vuelta se hace tan dura es porque durante las vacaciones los periodos de descanso se prolongan durante el día y retrasamos la hora de irnos a la cama. Entramos así en un círculo vicioso incompatible con los horarios laborables habituales, del que la única forma de salir es asegurando que descansamos lo suficiente durante la noche.
  5. Empieza por pequeñas tareas: No empieces a escribir un post interminable ni a hacer toda esa lista de tareas que tienes pendientes. Date un tiempo para recuperar tu actividad. Empieza por cosas que no te lleven mucho esfuerzo y te hagan sentir bien, como por ejemplo, navegar por internet en busca de nuevas ideas o leer tus blogs favoritos.

Hay que tener cuenta que la prevención es la mejor de las armas frente al síndrome del blogger cansado después de las vacaciones. A menudo somos más propensos a sufrirlo cuando previamente atravesamos un periodo complicado en que hemos perdido nuestra motivación por lo que hacemos. En este caso, las vacaciones son el momento perfecto para asestar el golpe definitivo a tu blog. Si es así, date un margen de tiempo para pensar en ti, en tu blog y en todo lo que has hecho hasta ahora, habla con otros bloggers que probablemente ya han pasado por la misma situación y, cuando decidas seguir adelante, plantéate metas a corto plazo, que te den satisfacción una vez alcanzadas.

 


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