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20 Nov 2014
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¿Hay vida para el hashtag más allá de Twitter?

Los hashtag no se usan en Facebook

Al principio esta palabra se nos atragantaba en la garganta, pero hoy quedan pocos que desconozcan lo que significa. O quizá no conocen su nombre, pero saben que una frase precedida por una almohadilla corresponde a algo muy concreto. Hablamos del hashtag.

¿A qué se debe su éxito? Los hashtags permiten hacer una navegación temática dentro de las redes sociales. Haces clic en una de estas etiquetas y la plataforma te ofrece un listado de mensajes que comparten el mismo hashtag.

Esto es especialmente interesante porque de esa manera se amplían tus horizontes: puedes entablar conversaciones con usuarios con los mismos intereses que tú, pero con los que de otro modo nunca hubieras tenido la oportunidad de conectar porque no pertenecen a tus círculos más inmediatos. Y al revés: añadir hashtag a tus mensajes incrementa su visibilidad.

Twitter fue la primera red social en incorporarlos, y forman parte de su esencia. En esta red social se estima que el uso de hashtag duplica la probabilidad de obtener un RT. Si los hahstag se han hecho tan famosos es en gran parte por los ‘trending topics’: listados donde se muestran las etiquetas y términos más utilizados. Los ‘trending topics’ se han convertido en una especie de foto fija de los temas más candentes del momento, y por esa razón han adquirido mucha notoriedad en los medios de comunicación y en la sociedad en general.

Con el tiempo, a otras redes sociales les entró envidia de la mala. Y copiaron los hashtag.

Sin embargo, ¿realmente funcionan los hashtag en otras redes sociales? ¿o es algo tan específico de Twitter que apenas se utiliza en otras redes sociales? La respuesta a esta pregunta es muy interesante ya que como enlaces que son, crean un poco de ruido en los mensajes y cabe preguntarse si merece la pena ponerlos.

En este artículo, estudiaremos el uso de los hashtag red por red.

Google+

La red social de Google fue la primera en copiar el sistema de etiquetado de Twitter. Introdujo esta funcionalidad en septiembre de 2012, llevándola después a un paso más allá: en ocasiones, la propia plataforma añade hashtag automáticamente. Otro aspecto interesante es que una vez que tecleamos la almohadilla, sugiere etiquetas populares.

Los hashtags de color gris son los que utiliza el autor de la publicación, mientras que los de color azul son los que se añaden en función del contenido de la publicación. Google aprovecha aquí su potente ingeniería para interconectar contenidos para los que detecta coincidencia temática. También ofrece la posibilidad de explorar hashtag similares.

Quizá gracias a este enfoque, y a la forma de mostrar las etiquetas en la interfaz, los hashtag se han convertido en un aspecto central de esta plataforma. Sin duda otro punto a su favor es que los contenidos de Google+ aparecen en los resultados de búsqueda, y los hashtag ayudan a Google a identificar las keywords para las que queremos enfocar el contenido.

Facebook

Facebook introdujo los hashtags en junio de 2013. La funcionalidad apenas ofrece variantes con respecto a los anteriores, salvo quizá que la plataforma ofrece en las búsquedas “hashtag relacionados” para seguir explorando.

EdgeRank se ocupó de realizar un estudio sobre el uso de hashtag en Facebook a finales de verano de 2013 y la conclusión fue demoledora: en Facebook los hashtags no sirven para nada. Se analizaron 35.000 posts de las fanpages de más de 500 empresas, de los cuales al menos 6.000 contenían hashtags. Se obtuvieron los siguientes resultados:

  • Las páginas cuyos posts empleaban hashtags tenían menos alcance viral y menos alcance orgánico que los posts que no los usaban.
  • Los usuarios interactuaban más con los post que no llevaban etiquetas de ninguna clase.
  • El 60% de los mensajes de Facebook incluían una sola etiqueta.

Alcance viral en Facebook según uso de hashtag

Otro estudio más reciente elaborado por SocialBakers este mismo año, realizado con 200.000 posts, arroja resultados similares. Aunque se usan más ahora que cuando fueron lanzados, el uso de los hashtag en Facebook aún está por debajo del 25%.

Uso de hashtag en Facebook, 2013-2014

Pese a este incremento, hallaron una correlación inversa entre el número de hashtags y la viralidad de los post. A más hashtag, menos difusión:

Interacciones vs. hashtag en Facebook

¿Por qué no funcionan los hashtags en Facebook? El estudio aportaba como razón principal que las empresas los usaban de forma promocional y esto hacía que los usuarios los percibiesen como algo molesto. Los hashtag entorpecen la lectura, y si no son útiles más.

[Tweet “En muchos casos el usuario percibe el hashtag como contenido molesto en Facebook”]

La razón de fondo quizá sea que los usuarios no los utilizan en sus propios muros. A diferencia de Twitter, Facebook es una red social enfocada a relaciones de amistad: es decir, cuando escribimos en esta plataforma lo hacemos para que nos lean nuestros amigos, sin intención de llegar a un público más amplio.

No solo es poco frecuente ver que nuestros amigos usan hashtag en sus mensajes, sino que cuando lo hacen habitualmente se debe a que tienen vinculadas sus cuentas de Twitter para que Facebook repita todo lo que tuitean. Todos tenemos algún contacto así, y sí es cierto que resulta molesto porque a veces se difunden mensajes que no tienen sentido por estar fuera de contexto. Otro hándicap importante es que cuando se introdujeron los hashtag, las app móviles de Facebook todavía no lo soportaban.

Todas estas circunstancias hacen que cuando vemos hashtag en una publicación de empresa no parezca “natural” dentro de lo que se suele ver en Facebook, sino algo forzado y que busca autopromoción. Los usuarios los rechazan de forma inconsciente y no interactúan con ellos del mismo modo en que lo hacen en otras plataformas.

Algunos consejos sobre el uso de hashtag por parte de expertos en redes sociales:

  • “Debes utilizar los hashtag de manera inteligente siguiendo el sentido para el que fueron creados: ayudar a crear y fomentar conversaciones sobre un tema determinado.” Ian Cleary, Razor Social
  • “En mi opinión todo depende del tipo de audiencia al que te dirijas, es decir, si tu público tiene un cierto conocimiento sobre redes sociales entonces sí que será recomendable su uso. Si por el contrario tu audiencia no ha profundizado aún en el mundo online, tan sólo verá un símbolo extraño que no sabrá cómo utilizar ni para qué sirve.” Mike Gingerich, Tabsite
  • “Creo que los hashtags en Facebook son muy útiles para casos puntuales como eventos o promociones siempre y cuando vayan acompañados de apoyo en otros medios. Sin embargo tengo mis dudas sobre si debería extenderse su uso al resto de publicaciones habituales de la marca o empresa.” Francisco Rosales, Social Mouths
  • “Es muy importante mantener cierta coherencia y consistencia a través de las redes sociales en las que estamos presentes. (…) Si un seguidor nuestro ve un hashtag en Twitter y luego vuelve a ver ese mismo hashtag en Facebook, su recuerdo será mayor ya que habrá sido impactado dos veces.” Colin Cottrell, Maxima Media
  • “Antes de comenzar a utilizar hashtags en tus publicaciones, puedes utilizar el buscador de Facebook para comprobar qué grado de relevancia tiene el hashtag que planeas publicar. De esta manera podrás echar un vistazo a otros posts que ya han utilizado dicho hashtag y analizar la interacción que han obtenido.” Ravi Shukle
  • “Debes tener en cuenta que los hashtags deben utilizarse con moderación, de lo contrario tu marca será percibida como una “hashtag spammer”. Rosh Khan, Social Rank

En resumen, mejor no utilizarlos, y si lo haces, añádelos al final para no entorpecer la lectura, asegúrate de que son útiles para el usuario y en ningún caso pongas más de dos.

LinkedIn

Aquí vamos a ser muy breves: LinkedIn incluyó los hashtag también en 2013, y antes de cinco meses los habían quitado. Prueba de que los hashtag no funcionan igual de bien en todas las plataformas ni con todos los perfiles de usuarios.

Instagram

En esta red social sí se usan de forma mayoritaria, más que en Twitter. La razón principal es que el formato de publicación en Instagram limita el nº de caracteres pero sin contar los hashtag. El resultado: los usuarios los utilizan de forma masiva.

Uso de hashtag en Instagram

 

Número de hashtag en Instagram

 

El caso Instagram es llamativo no solo por el grado de adopción del hashtag, que es casi total, sino de número de veces que se usa en cada publicación. Como podéis ver en el gráfico, el 49% de los post contienen tres o más de estas etiquetas. Un estudio de la empresa TrackMaven establece que el número ideal son nueve hashtag:

Interacciones vs. Hashtag

Pinterest

En Pinterest los hashtag también gozan de buena salud como vehículo para interconectar contenidos. Sin embargo, no funcionan exactamente igual que en Twitter, Instagram o Facebook.

En primer lugar solamente funcionan en las descripciones de los pins. Es importante tener en cuenta que los hashtag no son válidos para los títulos ni las descripciones de los tablones, las descripciones de cuenta o los nombres de usuario.

Otra cosa a tener en cuenta es que si hacemos clic en un hashtag, no solamente se nos mostrarán los pines que contienen esa etiqueta, sino también todos los que incluyen esa palabra o frase exacta.

Una de las aplicaciones más interesantes de los hashtag en Pinterest es la organización de concursos. Resulta muy cómodo para los participantes añadir el hashtag del concurso a los pines que suben a sus tableros, y en contrapartida el organizador adquiere mucha visibilidad.


14 Nov 2014
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Preguntas que deberías hacerte antes de estar en redes sociales

Preguntas redes sociales

Si alguien te ha preguntado alguna vez por qué estás en las redes sociales, y tú le has respondido que “porque hay que estar”, entonces es un buen momento para replantearte toda la estrategia. A lo mejor hace años, cuando Facebook y Twitter estaban en la niñez, estar en las redes era cosa de experimentar. Pocos podían permitirse saber por dónde iban a ir las cosas o cómo sacarles partido. Afortunadamente, hoy ya hay mucha literatura y práctica sobre el tema. Es cierto. Todavía queda mucho camino por delante, especialmente si imaginamos en qué puede acabar la combinación Facebook y realidad virtual, pero ahora la situación requiere que elijamos bien en qué cesta queremos poner los huevos.

La tentación inicial es estar en todas a la vez. Y el error más común es comenzar a abrirse cuentas a diestro y siniestro, sin pensar bien en nuestra estrategia de contenidos.

Tu objetivo en las redes sociales

Hayamos diseñado o no una estrategia de contenidos, siempre tenemos un objetivo u objetivos que guían nuestra actividad como bloggers. Si tienes una estrategia de contenidos, probablemente esos objetivos sean más concretos que si eres de esos bloggers que se dejan arrastrar por la corriente, sin saber bien por dónde ir, solo por el placer de bloguear. Por ejemplo, tal vez tengas un blog como forma de apoyar el negocio de tu tienda online, con información útil para tus clientes potenciales, o para reforzar el “engagement” de tu comunidad, contando historias y motivando la participación de los lectores. O simplemente escribes en tu blog porque te apasiona un tema y quieres compartirlo o ser útil para otras personas. Lo importante es que nuestra actividad en las redes sociales esté conectada con esos objetivos.

Si, por el contrario, estamos en redes sociales que no aportan nada a los objetivos que nos hemos marcado para nuestro blog, ¿por qué perder el tiempo? En Internet, con todas las herramientas disponibles, tomar decisiones en erróneas y persistir en ellas puede hacer que nos perdamos extraordinarias oportunidades.

La importancia de decir no

Cuando uno se plantea su estrategia de redes sociales es esencial saber decir “no”. Pero para poder decir “no”, es bueno comenzar cuestionando nuestro proyecto con estas preguntas:

  1. ¿A qué público me dirijo?: Antes de plantearnos cualquier acción en redes, es vital que pensemos en las características que definen a nuestro público objetivo. Ya hemos tratado con anterioridad cuáles son los pasos para definir a los buyer personas o perfiles prototipo de nuestros lectores. Una vez tengamos una idea precisa de a quién nos dirigimos, podemos comparar dichos datos con el perfil demográfico de los usuarios de cada red social. Por ponerte un ejemplo, si nos dirigimos a chicos adolescentes, a lo mejor Pinterest, donde el 70% son mujeres y el 80% de ellas mayores de 25 años, no es tan buena idea.
  2. ¿Añade algo a lo que ya estoy haciendo?: Aquí es recomendable realizarse una buena batería de preguntas. Si la respuesta a por lo menos una de ellas es afirmativa, es buena señal.
    • ¿Me ayuda a interactuar con lectores o clientes existentes de forma eficiente?
    • ¿Me permitirá crear una comunidad específica para mis lectores o clientes y con plazos y recursos realistas?
    • ¿Facilitará a mi audiencia interactuar con mi web?
    • ¿Me permitirá llegar a nuevos lectores o clientes con un esfuerzo razonable?
    • Y si estamos realizando una inversión de algún tipo… ¿nos permitirá ahorrar dinero?
  3. ¿Hay vida más allá de Facebook y Twitter?: La respuesta es fácil. Te la damos hecha. Sí :). Decidir abrir una cuenta en Facebook porque tiene más de 1.000 millones de usuarios equivale a echar lechuga en una jaula de leones. Los números de ambas redes sociales son tentadores, pero es iluso pensar que vamos a llegar a todos ellos, ni siquiera a un porcentaje significativo del total. Además de Facebook, de Twitter, Google+ o Linkedin, hay decenas de redes sociales cuyo número de usuarios se cuenta en millones. Son redes de nicho en muchos casos, pero aún así populares, o tal vez dominantes en algún área geográfica. En ellas podemos encontrar un público más concreto al que le interesa lo que decimos.
  4. ¿Qué voy a hacer si nadie ve mis posts?: Si ya estás en redes sociales, y alguna no funciona como esperas, tal vez sea la hora de hacerte esta pregunta a tiempo. Y si aún no, entonces mejor. ¿Hasta qué punto estás dispuesto a aguantar? ¿Qué recursos tienes para invertir en publicidad? Conseguir que tu contenido sea leído por un número significativo de usuarios es complicado cuando solo dependes del crecimiento orgánico. Si aún no has creado una base de seguidores suficiente para tu blog, a lo mejor deberías tener paciencia y esperar a dar el salto a las redes sociales. Tal vez los foros o grupos de algunas redes sociales, como Google+ o Linkedin, pueden ser una opción mejor para promocionarte al principio.
  5. ¿Voy a tener tiempo de adaptar mi estrategia a cada red social?: Lo que vale en Facebook puede no valer en Twitter, y viceversa. Cada red social tiene su audiencia y su lenguaje. Esto requiere tiempo para crear contenidos adaptados al canal y, sobre todo, planificación para estar al día y cumplir los objetivos (¡No olvides los objetivos!). Para organizarte con todas tus redes sociales te recomendamos tener un calendario de contenidos.
  6. ¿Tengo una idea clara de los recursos que necesito para llevar a cabo mi plan?: Antes de dar el salto a cualquier red social, conviene tener claro qué me va a exigir en tiempo y recursos. Averigua cuál es el mejor momento del día para publicar contenido de forma que llegue a más personas entre tu público objetivo. Si te has planteado gastar algo de dinero en publicidad, ¿sabes realmente cuánto cuesta llegar a 1.000 personas en Facebook? Y no te olvides del ritmo de publicación, es decir, con qué frecuencia deberías publicar en la red social en cuestión para tener algo de impacto. Esto te ayudará a decidir si puedes o no puedes estar en todas partes.

Las redes sociales han llevado nuestras vidas hacia nuevos horizontes en lo personal y profesional. Gracias a ellas podemos crear proyectos inimaginables hace solo una década, pero también son armas de doble filo. Pasamos demasiado tiempo en ellas como para no elegir bien. Ya no vale con dejarse arrastrar por la curiosidad de estar en todas partes.

El coste de oportunidad de estar en una red o en otra puede ser muy elevado y poner en peligro nuestra estrategia de contenidos. Incluso si eres un blogger con aspiraciones más modestas, las redes sociales pueden consumir el tiempo que te gustaría dedicar a otros asuntos. Por eso no tengas miedo de renunciar a estar en cualquier red social, incluso si es Facebook o Twitter. No tiembles si tienes que cerrar un canal. Hay empresas grandes que lo han hecho después de dejarse tiempo y dinero. ¡Tú no serías el primero!


04 Ago 2014
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¿Cuánto cuesta llegar a 1.000 personas en Facebook?

Anuncios en Facebook

Ojo: Este post se escribió en 2014, desde entonces los precios en las campañas publicitarias de Facebook se han encarecido bastante.

Si estás en Facebook y tienes una página de empresa, ya seas de una gran corporación o tengas un blog, esto te interesa. Los  cambios que ha protagonizado Facebook en los últimos dos años han obligado a muchas marcas a reformular su estrategia en la red social. Además, ahora que el alcance orgánico de nuestros contenidos tiene mucho menos impacto que antes, y que la compañía ha dejado bien clara su estrategia de cara al futuro, tal vez hayas pensado en destinar un presupuesto para anunciarte. Si no lo has hecho nunca es normal que te surjan los siguientes interrogantes:

  • ¿Cuál es el coste de anunciarse en Facebook?
  • ¿Es caro o barato?
  • ¿Cuál será la efectividad de mis anuncios en esta red social en comparación con otras formas de publicidad tradicionales?
  • ¿Compensa el coste de una campaña en Facebook?

A continuación vamos a dar respuesta a cada una de estas preguntas, teniendo en cuenta eso sí las particularidades de cada proyecto y que el coste no solo viene determinado por el dinero que pagamos, sino también por los resultados obtenidos.

Lo que tienes que saber sobre los anuncios de Facebook

  1. Lo que cuesta: Determinar el coste económico de un anuncio en Facebook por cada 1.000 impresiones (CPM) depende de varios factores, entre ellos el mercado en el que te mueves. Hay que tener en cuenta que la red social ha venido incrementando los precios en los últimos tiempos (un 92% entre 2013 y 2014), un hecho que no pasado desapercibido para muchas agencias que gestionan campañas en la red social para sus clientes. Hace ya un par de años se situaba el coste estimado por cada 1000 personas que veían un anuncio en su ‘timeline’ en aproximadamente 0,20 euros. ¡Qué tiempos aquellos! Hoy podemos llegar a pagar unos 8 euros. La compañía también ofrece campañas optimizadas, algo más caras, que dicen dirigirse a la audiencia que tiene más probabilidad de estar interesada.
  2. ¿Caro o barato?: Si nos atenemos tan solo al precio, aquí la red social todavía sale ganando por un trecho. Anunciarse en televisión puede salir a unos 15-20 euros o más por cada 1000 impresiones. Un banner a toda página en elmundo.es, por ejemplo, sale por más de 50 euros.
  3. ¿Cuál es su efectividad?: Cuando hablamos de lo que cuesta un anuncio no podemos fijarnos solo en el precio. El precio ha de ir en relación a nuestro objetivo. En este caso hablamos de impresiones, es decir, de la cantidad de gente a la que queremos llegar, pero nuestro objetivo también puede ser conseguir clics o vender algo. Esto nos dará información sobre si lo que hemos pagado ha merecido realmente la pena. Para empezar, Facebook tiene unos 1.100 millones de usuarios que pasan unos 17 minutos de media al día, según la compañía. La ventaja que tienen los anuncios integrados dentro del ‘newsfeed’ es que, mientras en la televisión es normal marcharse a otro sitio o cambiar cuando vienen los anuncios, en la red social la audiencia está delante del ordenador todo ese tiempo. Por lo tanto, el ROI potencial (retorno de la inversión) de los anuncios ubicados en esta posición es superior al de los anuncios habituales que aparecen en el margen y a priori tenemos más probabilidad de que nuestro anuncio sea visto que de que no. Medir cuál es el retorno de la inversión en tu anuncio de acuerdo con tus propios objetivos es una tarea individual para la que  puedes servirte de las estadísticas que te aporta Facebook. Si haces unas campaña siguiendo el modelo CPM (coste por cada mil impresiones), que prioriza el alcance antes que una acción determinada, no debes renunciar a monitorizar tus anuncios. Así  evitarás quedarte sin presupuesto con anuncios poco efectivos. Por ejemplo, si quieres averiguar el retorno de la inversión para campañas CPM, aquí hay una calculadora que puede ayudarte.

Entonces, ¿compensa anunciarse en Facebook? No hay duda de que es un medio más caro para publicitarse que hace unos años, sin embargo, resulta todavía muy atractivo. Facebook no ha subido los precios porque sí, sino por el elevado éxito que ha tenido su movimiento hacia anuncios integrados en el ‘timeline’, con ratios de conversión interesantes. Ahora bien, anunciarse en la red social no es garantía de éxito. Los resultados que obtengas dependerán del contenido del anuncio y de tu habilidad para segmentar la audiencia de acuerdo con tus objetivos.


31 Jul 2014
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¿A qué esperas para combinar tu estrategia de redes sociales y SEO?

Desde hace un tiempo, los buscadores tienen cada vez más en cuenta las llamadas ‘social signals’ (señales sociales) para determinar el ranking de una web. Ya no basta con tener una página con mucho tráfico y buen contenido, lo que no deja de ser importante como hemos visto en otros artículos dedicados al SEO. Si queremos cosechar buenos resultados en la optimización para buscadores necesitamos incorporar nuestra estrategia en redes sociales.

Estas señales sociales no son otra cosa que los “me gusta” en Facebook, los retuits en Twitter o los “+1” en Google Plus, que aportan información valiosa sobre la relevancia de una página de cara a los resultados de una búsqueda. Los buscadores entienden que si un contenido ha sido comentado, compartido o apreciado entonces tiene valor y merece aparecer más arriba en los resultados.

El potencial es tan enorme que el conjunto de técnicas encaminadas a mejorar el posicionamiento web utilizando las redes sociales merece un nombre aparte: ‘social media SEO’.

Por qué ‘social media SEO’

Un estudio de Searchmetrics de 2013, que analizó los puntos en común entre más de 300.000 URLs que aparecían en los primeros resultados de Google, situó las señales sociales  procedentes de Google+ como el factor más relevante en el posicionamiento, seguido del número de ‘backlinks’. A continuación venían las numerosas señales sociales de Facebook, Twitter y Pinterest.

Por si aún no estás convencido de la importancia de integrar tu estrategia de redes sociales en tu trabajo de SEO, a continuación te mostramos otros ejemplos sobre el impacto que tendrá si lo haces.

  1. Más enlaces: Si compartes contenido de calidad, tu presencia en las redes sociales se traducirá a la larga y de forma indirecta en más enlaces a tu página. Entre tus seguidores habrá algunos que tengan sus propios blogs y webs, y que decidan que tus posts son lo suficientemente interesantes como para enlazarlos. Otra forma de hacer ‘linkbuilding’ a través de las redes sociales es interactuando con tu audiencia. Esto reforzará tu autoridad y aumenta las posibilidades de que otros te enlacen como una referencia en la materia.
  2. Más relevancia: Google utiliza su red social Google+ para ofrecerte resultados relevantes en base a los gustos de otras personas que están en tus círculos. Es decir, si una persona ha indicado que le gusta una tienda de café de tu ciudad, y tú buscas sitios donde comprar café, Google puede mostrarte esa tienda entre los primeros resultados porque prioriza el hecho de que a un conocido le guste. Es decir, cuantas más conexiones establezcas, más probabilidades tendrás de aparecer en los resultados como fuente relevante de información.
  3. Más búsquedas de tu marca: Al estar en las redes sociales, tu marca tendrá cada vez más presencia. Esto hará que más personas busquen sobre ti, sobre tu blog o tu empresa.
  4. Más autoridad para ti: Mención aparte merece el sistema Author Rank de Google, por el que tu influencia como creador de contenidos originales tendrá un impacto en tu posicionamiento en buscadores. A través del perfil de Google Authorship, el buscador  es capaz de detectar si una persona es una fuente relevante de información en un campo determinado. Si bien Author Rank y Google Authorship aún están en una fase temprana, Google ya nos ha dado señales de que las cosas van por aquí, es decir, por la capacidad de reconocer la labor de los autores y expertos, mejorando así la relevancia de los resultados. De momento ya hay beneficios tangibles por estar en Google Authorship, que ya hemos tratado en detalle en un artículo. Es cierto que recientemente Google  ha eliminado la foto en los ‘snippets’ de los resultados que tienen un autor verificado mediante Authorship. Este movimiento ha sido recibido con muchas dudas, porque precisamente la foto era un elemento fundamental en el poder de atracción de estos resultados sobre otros de la lista.  Aún así, todo apunta a que Authorship seguirá siendo una pieza clave en la estrategia del buscador.

Las señales de cada red social

A continuación enumeramos las principales señales sociales que debes tener en cuenta al planificar tu estrategia en las redes.

  1. Google+:
    • Cantidad de “+1”: No es lo mismo que la gente dé un “+1” a tu contenido que a tu página. El objetivo es lograr más “+1” en tu página.
    • Autoridad de “+1”.
    • Ratio de crecimiento de los “+1”.
    • Número de veces que se comparte el contenido.
    • Autoridad de quienes comparten tu contenido. Tu autoridad ganará si te siguen perfiles relevantes.
  2. Facebook:
    • Número de veces que se comparte el contenido y “me gusta”. Pesa más para los buscadores las veces que se comparte el contenido que los “me gusta”.
    • Cantidad de comentarios.
  3. Twitter:
    • Autoridad de los seguidores, menciones y retuits.
    • Número de seguidores, menciones y retuits.
    • Frecuencia e intensidad de los tuits y retuits en el tiempo.
  4. Otras redes sociales:
    • ‘Pins’, ‘re-pins’ y comentarios en Pinterest. También el ratio de crecimiento de estos ‘pins’ y ‘re-pins’.
    • ‘Check-ins’ y distribución de los ‘check-ins’ en Foursquare.
    • Votos y comentarios en Reddit, Digg y Stumbleupon.

Por último, no olvides que el SEO no es solo para buscadores. Las diferentes redes sociales también tienen integrados sistemas de búsqueda o de sugerencias. Solo si tienes una presencia destacada en las redes sociales podrás sacarles partido.


26 May 2014
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10 herramientas que te ayudarán a curar contenidos

La psicología de las elecciones

¿Cansado de que tu blog o página web sea solo un pequeño punto en el microcosmos de Internet? ¿Frustrado porque tu opinión no se escucha en todos los rincones de la Red? No te preocupes. Probablemente todos estos males se solucionen con una estrategia de curación de contenidos eficaz.

Hace tiempo leí un libro fantástico de Vicente Verdú, titulado “Yo y tú, objetos de lujo”, que trataba sobre el cambio de paradigma en el consumo de información, entre otras cosas. Frente al consumo tradicional, basado en una lectura en profundidad (vertical) de los contenidos, se ha pasado ahora a otra más superficial y relacional (horizontal). Cada vez dedicamos menos tiempo a leer informaciones extensas y monotemáticas, e intentamos comprender el mundo leyendo u observando desde muchas perspectivas. Nunca hubo tanta y tan variada información a nuestro alcance. Y por eso cada vez es más difícil mirar al mundo con un solo par de gafas.  Leer más


19 May 2014
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El plan estratégico en redes sociales: las seis W

Plan de redes sociales

En las redes sociales no basta simplemente con estar. Por eso, antes de echar a andar es conveniente plantearnos unos objetivos, definir la audiencia a la que nos dirigiremos y planificar una serie de acciones en consecuencia.

Lo primero garantizará que sabemos a dónde vamos, y lo segundo nos ayudará a mantener una constancia, que es clave de cara a nuestro público.

En este artículo nos hemos propuesto ayudarte a elaborar tu propio plan de redes sociales basado en la técnica de las 6W. Este concepto, al que Kipling se refería como “los seis honestos sirvientes” que le habían enseñado todo cuando sabía, se corresponde con una lista de seis preguntas: quién, qué, cuándo, dónde, por qué y cómo. De sus iniciales en inglés, cinco W y una H, toma el nombre la técnica.

1) Who? (¿Quién?)

Nuestra audiencia. Esto es lo primero en lo que debemos pararnos a pensar: ¿a quién nos dirigimos?, ¿cómo son?, ¿qué temas les interesan?, ¿qué uso le dan a las redes sociales? La receptividad cambia mucho de personas que se conectan de forma ocasional a otras que en cambio están pendientes de Twitter varias veces al día. También si nuestra relación con ellos es en sus momentos de ocio o de trabajo es algo decisivo a tener en cuenta.

Algunas ideas que te pueden ayudar a estructurar un perfil en tu cabeza:

  • Edad y sexo
  • Lugar y momento de conexión
  • ¿Qué temas les interesan?
  • ¿A qué otras organizaciones siguen?
  • ¿Qué tipo de relación tenemos con ellos? Amigo, informador, consejero…
  • ¿Qué esperan de nosotros?
  • ¿Y nosotros de ellos?

Una vez que tengas a tu público en mente, la elección del tono que deseas adoptar te saldrá muy natural porque será como pensar en hablarle a alguien concreto, y sabremos de forma intuitiva si por ejemplo debemos tratarles de usted o de tú.

Este tipo de elecciones marcarán tu estilo, y es importante sostenerlas de forma coherente para ganarte el interés y el respeto de tus seguidores.

2) What? (¿Qué?)

Lo siguiente que debemos hacer es poner por escrito una lista de acciones, es decir, todas las tareas relacionadas con la gestión en redes sociales que vamos a tener que realizar.

La primera y principal es publicar contenidos. ¿De qué vamos a hablar?, ¿qué formato nos interesa más (texto, vídeo, imagen, audio…)? Es importante hacernos estas preguntas para decidir de forma consciente la proporción de contenidos de un tipo u otro.

  1. Difusión de contenidos propios. La más obvia es que cada vez que publiquemos algo nuevo en nuestro blog, lo difundiremos a través de nuestras redes.
  2. Autopromociones. Informar de nuevas ofertas, productos o servicios que ofrecemos: “suscríbete a nuestro RSS”, “apúntate a nuestra newsletter”, “mira esta foto de nuestro producto”
  3. Curación de contenidos. Como ya hemos comentado en artículos anteriores, consiste en leer numerosas fuentes de información y seleccionar lo más interesante para nuestra audiencia. Noticias del sector, artículos especializados…
  4. Campañas promocionales. Nos referimos a sorteos, concursos, cupones promocionales, ofertas, mensajes patrocinados… todas aquellas acciones encaminadas a conseguir clientes o lectores que requieren de su participación en una actividad que has planteado previamente.
  5. Otros enlaces a nuestra web. Algunos bloggers ‘resucitan’ de vez en cuanto artículos que son atemporales y los vuelven a compartir entre sus lectores, para dar la oportunidad a aquellos que se lo perdieron de disfrutar del contenido.
  6. Frases. Escoge una frase de un personaje célebre que pueda hacer sentirse identificado a tu público, o que creas que les puede resultar interesante. Dale un diseño vistoso y compártela como imagen en tus cuentas en redes sociales.
  7. Testimonios. Clientes satisfechos, reseñas positivas… aprovecha las redes para dar visibilidad a aquellos que hablan bien de ti.

Y además de los contenidos, existen una serie de tareas extra que tendremos que llevar a cabo, algunas de forma muy ocasional. Por eso es importante contemplarlas en el plan, para sistematizar su realización y evitar que todo quede a la improvisación porque entonces corremos el peligro de olvidarlas.

Entre las tareas que no pueden faltar en un plan estratégico de redes sociales cabe destacar:

  1. Responder a los usuarios. Las redes sociales no funcionan como un megáfono, sino como un mercado. Tú estás allí y conversas con otros, por lo que algo muy básico es sencillamente contestar si te hablan. Si no queremos que “se nos pasen” mensajes lo mejor es adoptarlo como una tarea rutinaria que realizamos en momentos concretos.
  2. Gestión de seguidores. Aunque hay redes en las que no es necesario aceptar las solicitudes de amistad, es bueno revisar quién nos está siguiendo para decidir si vamos a corresponder conectando nosotros también con su perfil.
  3. Escuchas. Además de actualizar nuestro perfil y consultar el hilo general, es bueno seguir ciertos temas mediante búsquedas o vigilancia activa:
    • Revisión de hashtag de temáticas que nos interesan. Las principales redes sociales incluyen ya la tecnología de etiquetado mediante hashtag, que nos permite seguir los mensajes sobre un mismo tema, en relación a un mismo evento, etc.
    • Revisión de la competencia. ¿Qué están haciendo tus competidores? Seguro que puedes aprender cosas buenas y malas de su manera de llevar las cosas, sobre todo en tus primeros pasos.
    • Revisión de menciones a nuestra organización/marca. Una parte muy importante de la gestión en redes: aunque no te hablen directamente, si hablan de ti te conviene estar enterado. Por un lado, para dar visibilidad a quien habla bien. Por otro, para defenderte o disculparte ante quien te critica. Esta es la manera de prevenir y gestionar de forma adecuada las crisis de reputación en las que puedas verte envuelto.
  4. Medición de resultados. ¿Cómo sabremos si lo estamos haciendo bien o no? Consultando las estadísticas, repasando los mensajes publicados para fijarnos en cuáles tuvieron mejor acogida, cuáles obtuvieron más clic, etc. Las redes sociales son un entorno muy cambiante, y la mejor maestra es la experiencia acumulada, por lo que es bueno revisar de forma periódica nuestras cifras para obtener información valiosa que a su vez realimente la planificación de las siguientes acciones.

3) When? (¿Cuándo?)

A continuación, debemos coger la lista de tareas que hemos confeccionado y asignarle a cada una de ellas unos objetivos concretos. Esto determinará el tiempo que hemos de dedicar. Por ejemplo: ¿cuántas publicaciones pensamos lanzar a la semana en cada red social?

Pongamos por ejemplo que nos hemos propuesto publicar 5 a la semana, una por cada día laborable. Si cada publicación nos toma unos 10-15 minutos, hacer 5 a la semana implica como mínimo una hora de trabajo que debemos reservar si queremos garantizar que la actividad en redes se mantiene. También es bueno establecer qué proporción de contenidos de uno y otro tipo publicaremos. Esto te ayudará a estructurar tus ideas y superar bloqueos: en lugar de pensar 5 publicaciones diferentes de cualquier tipo que sean, es mucho más fácil concentrarse en buscar dos fotos, una frase y dos enlaces interesantes.

Otra forma eficaz de trabajar es preparar de golpe muchas publicaciones de un mismo tipo, especialmente si son atemporales como por ejemplo las frases de personajes célebres. Si hacemos varias y las programamos mediante herramientas de automatización que permiten fijar día y hora para publicar, ahorraremos mucho más tiempo.

Otro aspecto interesante del factor tiempo que no podemos ignorar en nuestra estrategia de redes sociales es ¿a qué horas publicar? La respuesta pasa por reflexionar durante un momento sobre los hábitos de conexión de tu público. En Facebook, por ejemplo, las estadísticas que ofrece la plataforma a los administradores de páginas indican a qué horas suele haber más fans conectados a la ‘fanpage’.

4) Where? (¿Dónde?)

Las redes sociales, incluso las generalistas como Facebok, Twitter y Google+, tienen diferentes usuarios y la gente las percibe de formas distintas. Por eso, no todas las redes sociales encajarán con tu público y tus objetivos.

Si hablas de tecnología, Twitter debe ser tu canal estrella, pero pon atención también a Google Plus. Facebook es el lugar más apropiado para el público general, especialmente si tus temas tienen que ver con el ocio y el entretenimiento. En cambio, si tu blog gira en torno a algo muy visual, como por ejemplo un blog de cocina, de manualidades o de moda, Pinterest será tu principal fuente de tráfico.

Como decíamos al principio, todo empieza con el quién: analiza a tu público para saber por dónde se mueve. Otra cosa que puedes hacer es consultar en tu herramienta de analítica web, de qué fuentes provienen más visitas. Puedes optar por hacerte fuerte en aquellos canales donde ya tienes presencia, o bien probar a reforzar aquellas otras plataformas en las que aún no tienes tanta visibilidad.

5) Why? (¿Por qué?)

Esta es otra pregunta clave que debemos contestar. ¿Por qué estamos en redes sociales? Nuestro tiempo es muy valioso, ¿por qué merece la pena destinar 1, 3 o 5 horas a la semana a la gestión de las redes sociales?

Nosotros recomendamos que te fijes unos objetivos modestos pero muy concretos. Es decir, procura no caer en vaguedades del tipo “tener más seguidores”, sino preguntarte: ¿cuántos seguidores sería algo aceptable?, ¿y un éxito?, ¿y un fracaso? Cuando realices las tareas de medición de resultados, compara las cifras obtenidas con la que te marcaste. No te machaques si tus primeros objetivos son muy naif: lo importante es el proceso de reflexión para ir puliendo la estrategia en redes sociales.

Algunos ejemplos de objetivos que podemos marcarnos para nuestra actividad en redes sociales:

  • Incrementar el nº de lectores del blog (X al mes)
  • Incrementar el nº de visitas al blog (X al mes)
  • Conseguir más formularios de contacto (X al mes)
  • Conseguir más llamadas de teléfono (X al mes)
  • Aparecer en X timelines de otros usuarios.

6) How? (¿Cómo?)

Y tras las 5W clásicas, tenemos la H: ‘How?’ ¿Qué recursos vamos a destinar a estas tareas para hacerlo posible? No debemos caer en la trampa fácil de pensar que esto “se hace en los huecos” o que lleva poco tiempo. Si queremos buenos resultados, entonces primero hay que hacerlo posible poniendo los medios necesarios.

Si te vas a ocupar en persona, destina unas horas fijas a estas labores. Si en cambio diriges un equipo, busca dentro de él a una persona que reúna cualidades adecuadas: sentido común, buen conocimiento de la organización, capacidad de comunicación y grandes dosis de creatividad. Los dos primeros requisitos son primordiales: no olvides que las personas al mando de las redes representan a la organización.

Imagen | Obra derivada de una foto (CC) Kate Hiscock


07 Abr 2014
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Claves para optimizar tu alcance orgánico en la era post Facebook Zero

Sobrevivir tras Facebook Zero

A finales de enero, quienes administramos páginas en Facebook notamos de pronto un descenso drástico en el número de interacciones. Había menos ‘Me gusta’, menos comentarios, menos usuarios que compartían, y la cifra de ‘personas que han visto esta publicación’ también había menguado de forma alarmante.

¿Y por qué?

Esa semana, Facebook lanzó un cambio en los algoritmos que controlan el News Feed. Es decir, que cambiaron los criterios que deciden qué publicaciones se muestran a los usuarios cuando acceden a la plataforma. El cambio supone una disminución del 40% en el alcance de las publicaciones de las fanpages.

Un último giro de 180º que culmina medio año de cambios en Facebook y que persigue, por un lado, mejorar el servicio al usuario disminuyendo el número de publicaciones de marcas que ve. Por otro, incrementar los ingresos por publicidad. Y es que Facebook ha dicho muy claro a las marcas que si quieren que los usuarios vean sus mensajes, tendrán que pagar.

El impacto ha sido tan devastador que muchos llaman a este cambio Facebook Zero.

En este artículo os contamos algunas claves que os ayudarán a sobrevivir en la era ‘post Facebook Zero’ y aprovechar al máximo el alcance orgánico de vuestras publicaciones.

1) El fin de los memes y los ‘feliz viernes’

Imagina que estás en un holocausto zombi.

Tras atravesar toda la ciudad, has logrado alcanzar la calle donde se encuentra el único refugio de supervivientes. Una horda de renqueantes no-muertos te pisa los talones, ansiosos por devorar tu cerebro para satisfacer sus perversos apetitos.

Sin embargo, cuando estás a punto de alcanzar la puerta del refugio, aparece otro de esos abominables seres cortándote el paso, bamboleándose hacia ti lento pero seguro con sus brazos extendidos y el rostro desencajado.

Has conseguido hacerte con una 9 milímetros y la empuñas, tembloroso. Sabes que tienes diez balas, pero no eres ningún Davy Crocket. Fallas los primeros nueve tiros, pero al décimo… ah, al décimo logras concentrarte, respiras hondo y apuntas directamente entre sus cejas.

¡Bang! El disparo ensordece tus oídos pero el zombi no cae. Sigue avanzando. “¿Qué demonios ha salido mal?”, te preguntas.

Qué mala suerte, la bala era de fogueo.

En Facebook, ahora mismo la situación es similar. Puede que no estemos combatiendo zombis, pero sí estamos en plena guerra por la atención de los usuarios y cada publicación es una valiosa bala que no podemos desaprovechar.

Debemos tener bien presente que cada vez que un usuario entra a la plataforma, tiene unas 1500 potenciales publicaciones que ver. De entrada, partimos con tan solo una posibilidad entre diez de ser leídos por nuestros fans, así que más vale que cada una de esas publicaciones sea realmente eficaz. Más vale que nuestras balas no sean de fogueo.

Con esto nos referimos a los típicos mensajes de buenos días, los ‘Feliz lunes’ y los ‘Por fin es viernes’. En su momento, podían tener su utilidad en marcas relacionadas con el ocio o dirigidas a público general, porque a los usuarios les gustaban mucho y atraían las interacciones.

Ah, pero todo eso se fue con Facebook Zero.

En la situación actual, no es aconsejable compartir un meme a menos que cumpla estas tres condiciones:

  1. Comunica claramente tus ‘señas de identidad’, aludiendo a aspectos específicos de tu negocio o los temas sobre los que trata tu blog.
  2. Contribuye a fortalecer el sentimiento de ‘pertenencia a la comunidad’ de tus fans.
  3. Lo has realizado tú mismo y lleva tu marca.

Además, Facebook no quiere ser una plataforma de memes. Tiene la vocación de convertirse en una gran plataforma donde los usuarios acudan para informarse y encontrar contenido interesante, además de para conectar con sus amigos.

Y la forma de conseguir eso es cribando poco a poco ese tipo de contenidos de su News Feed. Imágenes con texto sobreimpreso, imágenes de gatitos, imágenes con la caricatura de Yao Ming… si hay una pauta en los memes, Facebook aprenderá a detectarla de forma automática y a filtrarla.

2) No hacer llamadas a la acción

Otra práctica que debemos desterrar de nuestra estrategia en Facebook es solicitar de forma explícita los ‘Me gusta’ a los fans para apoyar las publicaciones.

Es cierto que de los más de 1000 factores que determinan si un contenido se muestra o no en el News Feed, el más importante sigue siendo el ‘peso específico’ de la publicación (es decir, el nº de interacciones que ha generado entre los usuarios).

Sin embargo, no debemos caer en la tentación de pedir a los fans que apoyen las publicaciones, ya que esta es una práctica asociada al contenido flojo o de tipo SPAM, y Facebook introdujo cambios el pasado mes de agosto para penalizarla.

 

3) Curación de contenidos vs. contenido original

La analogía de las balas de fogueo también es aplicable a la curación de contenidos, la práctica en la que seleccionas y compartes información que puede ser interesante para tu público.

Ya no hay tiempo para posicionarte como experto poco a poco a golpe de enlace. Tras Facebook Zero, si consigues alcanzar al usuario con tu publicación, mejor que ésta conduzca a tu website y no al de otro.

Y todavía hay más razones para centrar tus esfuerzos en crear y compartir contenido original. Un análisis llevado a cabo recientemente por Moz en 50.000 publicaciones de 800 fanpages distintas arrojó la conclusión de que las páginas que han salido mejor paradas tras Facebook Zero son las que ofrecen contenido original: portales de noticias y blogs.

Esto se debe a varias razones. La principal es que estos sitios tienen una poderosa fuente de alcance orgánico natural: los botones de “compartir” que incluyen en sus propias páginas. Gracias a ellos, aunque Facebook no otorgue mucha visibilidad a los post en el News Feed en el momento en que son publicados, éstos van adquiriendo peso de forma natural a medida que los lectores del portal los van compartiendo en sus propios perfiles.

La segunda razón es que Facebook está incorporando sistemas para detectar cuál es la fuente original de una noticia y le otorga más visibilidad en el News Feed y en la recién estrenada sección de Trending. Podéis encontrar una explicación detallada de esto en el estudio de Moz que mencionábamos antes.

Con millones y millones de páginas y un promedio de 0,76 publicaciones al día para cada una de ellas, a Facebook no le interesa que los usuarios repitan una y otra vez los mismos contenidos. Prefiere que exista una fuente original, y sobre todo, que las marcas centren sus esfuerzos en crear contenido propio.

 

4) #No #abuses #delos #hashtags

Esta es otra práctica vista con malos ojos por los desarrolladores de Facebook, y es tan simple como poderosa: a más hashtags, menos alcance.

El siguiente gráfico de Statista, basado en un análisis del Pew Research Center en más de 200.000 publicaciones de fanpages de marcas, es bastante revelador:

Gráfico Hashtags Facebook

Al final, todas estas claves se resumen en una única regla de oro: comparte contenido original y de valor para los usuarios porque eso es lo que Facebook está potenciando. Los memes y el “contenido de relleno” nunca debieron estar presentes en una estrategia de contenidos potente, pero ahora más que nunca son una rémora que no te dejará avanzar.

¿Qué otras estrategias estás incorporando a tu plan de actuación en redes tras Facebook Zero? No dudes en comentar tu experiencia en los comentarios 🙂


27 Mar 2014
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El secreto para tener grandes ideas

Desde pequeños nos han contado que a Newton le cayó una manzana en la cabeza y descubrió la Ley de la gravedad, o que Arquímedes salió a la calle gritando “¡Eureka! ¡Eureka!” cuando resolvió el problema de la corona de oro. Hemos crecido asociando la palabra ‘invención’ a una bombilla que se encendía sobre nuestros personajes favoritos de dibujos animados. Por eso las mentes inquietas buscamos nuestra manzana y querríamos ver una bombilla encima de nuestras cabezas al mirarnos al espejo. Y sin embargo, no. El momento Eureka nos esquiva.

La buena noticia es que las grandes ideas no son patrimonio de unos privilegiados de la Historia. Todos podemos tenerlas con un poco de perseverancia. Es muy romántico pensar en Newton y la manzana, pero lo que nadie nos cuenta es la cantidad de horas que Newton debió invertir en resolver el problema. Sin ese esfuerzo previo, las bombillas no se encienden y las manzanas que caen solo provocan contusiones.

Cuestión de actitud

No queremos quitarle la ilusión a nadie que crea en las ‘coincidencias’ y en las dichosas ‘manzanas’. Pero cuando la creatividad es el pan que nos da de comer, las probabilidades de que se alineen los astros y demos con la idea del siglo son muy bajas. Por eso se necesita un método, organizado pero flexible a la vez, que haga aflorar todas esas grandes ideas potenciales que llevamos dentro. De eso trata el proceso creativo.

El proceso creativo tiene probablemente un 10% de proceso como tal, y un 90% de estado mental. De nada servirá realizar este ejercicio sin la actitud adecuada. Sería como irse a caminar al monte con zapatos de boda. Según Josh Linkner, autor del libro sobre creatividad “Disciplined Dreaming”, es muy importante saber “lidiar con la ambigüedad y la incertidumbre”.

Estas son algunas de las características principales del proceso creativo:

  • Es un proceso no lineal. Consta de una serie de pasos que te ayudarán a marcar el camino y no perderte. Pero esto no significa que sea rígido. A veces tendrás que volver atrás y dar algunas vueltas. De lo que se trata es de que la chispa creativa acabe produciéndose.
  • Es necesario que dejemos a un lado nuestro ‘yo’ más racional, solo así podremos dar pie a las mejores ideas. No hay respuestas correctas o incorrectas, solo ideas.
  • Las mejores ideas surgen por colaboración, no de forma individual. De ahí que el proceso creativo no sea una actividad individualista, sino que busca aprovechar el trabajo en equipo.

El proceso creativo, paso a paso

Numerosos autores han teorizado sobre el proceso creativo y lo han dividido en múltiples fases de nombres diferentes. No obstante, todo el proceso puede ser resumido en estos pasos, inspirados en el libro “Disciplined Dreaming”:  Intuición, explorar y definir, preparar, inspirarse, seleccionar.

  1. La intuición: Si eres una persona curiosa es probable que tengas numerosas ideas cada día, y que algunas de ellas te parezcan geniales y sientas que pueden funcionar. En esta primera fase nos guía la intuición. Y la intuición es una capacidad genial que tenemos para sobrevivir en nuestro día a día. Pero no podemos quedarnos parados en ella. El problema es que pensar más allá da miedo. La intuición nos dice lo que queremos oír. Si es verdad o no es otra cuestión. Y para averiguarlo hay que dar un pequeño salto al vacío. Todas las ideas empiezan con intuiciones, pero no todas las intuiciones acaban en ideas. Así que, sigamos…
  2. Explorar y definir: Esa chispa o cosquilleo que llamamos intuición es solo el principio del camino. Para seguir adelante hay que investigar y generar nuevas ideas sobre la idea inicial. Explora, explora y explora. No juzgues tus ideas. Porque tu ‘yo’ racional puede comportarse en este momento como un auténtico demonio. Los procesos relacionados con la creatividad se producen en la parte derecha de nuestro cerebro, mientras que el izquierdo es el lado analítico y a menudo el más dominante, que tiene la tendencia a pisar el trabajo de su vecino en cualquier momento. Por eso es vital mantener una mentalidad abierta en esta etapa. Esta fase tiene como objetivo que conozcas lo máximo posible el reto al que te enfrentas desde múltiples perspectivas. Para ello puedes realizar diversas técnicas creativas, como la de “los cinco por qués”, qué consiste en realizar cinco preguntas que empiezan con “por qué”, una detrás de otra. Con todo ese conocimiento, podrás elaborar un documento que contenga una descripción del proyecto o idea, contexto sobre cómo se ha gestado dicha idea, la audiencia, los tiempos, etc. Estas son algunas preguntas que querrás responder en este documento: ¿cuál es el problema que quieres resolver? ¿Qué necesidad hay de cambiar las cosas?¿Para quién es la idea? ¿Hay ideas competidoras? ¿Cómo medirás el éxito?
  3. Preparar: El proceso creativo es en sí mismo un camino de preparación constante, en el hay que entrenarse como lo haría un atleta. Prepararse significa tener un espacio que propicie la creatividad y cambiar el chip para dar rienda suelta a nuestro “yo” más creativo y libre. Algo tan simple como lanzar un balón de playa entre los asistentes de una reunión durante 90 segundos puede cambiar la atmósfera de la sala por completo. También puedes jugar a videojuegos durante cinco minutos, intercambiar información sobre series favoritas con compañeros, organizar sesiones de dibujo libre, contar chistes o hacer un puzzle. Estas son actividades que motivarán la creatividad en un momento concreto. En el caso de una empresa o un equipo, Josh Linkner recomienda desarrollar una cultura de la creatividad, con una serie de valores que se vean reflejados en actividades o acciones específicas. Por ejemplo, si la cultura de tu empresa quiere incitar a que los empleados sean creativos, puedes darles una cámara a cada uno para que graben un corto de un minuto sobre algo que les llame la atención. Otro ejercicio interesante puede ser proponer un reto a los miembros de tu equipo y ofrecer un pequeño premio para el mejor, o plantear una tarea con la intención de ver quién tiene la idea más descabellada, en vez de la más predecible.
  4. Descubrir: Este paso consiste en contemplar tu reto desde otra óptica. ¿Puedes mirar el problema que tratas de resolver como si fueras un cliente? Y ahora, ¿puedes hacerlo pensando que eres un artista? ¿Y un multimillonario? El reto es analizar el problema desde otra óptica y, si es posible, darle la vuelta por completo. Por ejemplo, en vez de crear un blog de recetas para toda la familia, ¿y si creásemos un blog de recetas fáciles de cocina que pueden hacer los más pequeños?
  5. Inspirarse: Para que haya un incendio (la gran idea), primero hay que prender la mecha (inspiración) para que genere chispas (pequeñas ideas). Junta a compañeros y amigos de diferentes especialidades o departamentos, de forma que cada uno tenga oportunidad de dar su visión sobre el problema, desde su propia experiencia. Si tu objetivo es escribir un ebook, puedes seguir el método de Hemingway, es decir, terminar cada día comenzando el capítulo siguiente, y no al final. De esta forma, el autor estadounidense mantenía el proceso creativo en marcha y no se enfrentaba cada mañana a una página en blanco. En esta fase, es tan importante propiciar nuevas ideas como protegerlas. En “Disciplined Dreaming”, Josh Linkner recomienda no juzgar, no comentar, no modificar, no ejecutar, no preocuparse, no mirar atrás, no desconcentrarse y no desmotivarse. Precisamente, para evitar que algunas buenas ideas sean destruidas por mentes dominantes, se puede invitar a los miembros del equipo o participantes de la sesión a anotar su idea en un papel, que después se colocará en el centro de la mesa. Todos los papeles se extraerán uno por uno, y cada persona tendrá que profundizar en las ideas.
  6. Seleccionar: Es hora de escoger las mejores ideas. Por tanto, de cambiar otra vez el chip del modo generar ideas al de selección. Hay varios métodos para filtrar todas las opciones, como asignar una serie de parámetros y una puntuación a cada uno de ellos. El baremo puede ser más tradicional, teniendo en cuenta factores estándar de mercado, o personalizado, que considere elementos que son importantes para tu empresa. Otra forma divertida de hacerlo es anotar las ideas en varios papeles que se cuelgan en varias zonas de una mesa. Después, los miembros del equipo pueden votar sus ideas utilizando fichas de póker. Imaginación al poder.

¿Y tú? ¿Utilizas algún método o técnica para ser creativo? ¡Compártelo con la comunidad Superblogger!


07 Mar 2014
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¿Por qué ha bajado mi audiencia en Facebook?

Un like de Facebook

Seguramente has notado que de un tiempo a esta parte, tus actualizaciones en Facebook tienen menos participación, o que las cifras correspondientes al “alcance orgánico” dentro de las estadísticas de “personas que han visto esta publicación” son muy pequeñas en comparación con tu número de seguidores o con el “alcance pagado”.

La explicación está en que en el último año, Facebook ha hecho importantes cambios en los algoritmos de Newsfeed. Nos referimos a los criterios automáticos que determinan qué contenidos se muestran al usuario cuando accede a la plataforma social.

En una plataforma con 1.200 millones de usuarios, con un promedio de 150 amigos y decenas de marcas por perfil, hay unas 1.500 historias potenciales que éste puede ver cuando se conecta. Los ingenieros de Facebook trabajan en algoritmos de filtrado inteligentes que primen contenidos relevantes para ofrecer lo que más interesa a sus usuarios.

A principios de 2013, el Newsfeed (antes llamado EdgeRank) se basaba principalmente en tres factores [1. http://marketingland.com/edgerank-is-dead-facebooks-news-feed-algorithm-now-has-close-to-100k-weight-factors-55908]:

  • Peso de la actualización. Este era el factor principal: a mayor nº de “me gusta”, comentarios y “compartir”, Facebook le otorgaba mayor interés a la publicación.
  • Afinidad del usuario. Si el usuario había interactuado con la fanpage recientemente, esto era un factor positivo para mostrarle la publicación.
  • Factor cronológico. El tiempo transcurrido desde la publicación del contenido también tenía cierto peso y sobre todo, era el criterio de ordenación de las historias filtradas.

Sin embargo, los cambios del último año han dinamitado la presencia de las marcas en Facebook. El primero llegó en agosto, disminuyendo el alcance de las publicaciones de casi el 100% a un 30%. Después, al 18%.

Poco a poco, los responsables de perfiles corporativos nos hemos visto obligados a invertir en la plataforma de anuncios de Facebook si queríamos tener algo de visibilidad.

Leer más


05 Mar 2014
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La curación de contenidos: el mejor amigo de tu estrategia de marketing

Curación de contenidosMe gusta pensar en Internet como si fuera un patio de un colegio, donde la mayor parte de los niños gritan y corren mientras otros se reúnen en pequeños corros para conversar tranquilamente. Al igual que en la Red, en un patio las conversaciones trascendentes se mezclan con información que viaja a gran velocidad. Y además, entre tanto griterío hay mensajes relevantes que pasan desapercibidos. Esa es la razón de ser de la curación de contenidos: discernir entre lo interesante y lo superfluo, con la dificultad de que esto último suele ser más fácil de ver. Leer más


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