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20 Nov 2014
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¿Hay vida para el hashtag más allá de Twitter?

Los hashtags no se usan en Facebook

Al principio esta palabra se nos atragantaba en la garganta, pero hoy quedan pocos que desconozcan lo que significa. O quizá no conocen su nombre, pero saben que una frase precedida por una almohadilla corresponde a algo muy concreto. Hablamos del hashtag. Leer más


19 Nov 2014
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La pesadilla de elegir mal el dominio de tu blog

Atención, este artículo está basado en hechos reales: Una fría mañana de invierno, Juan, propietario del exitoso blog de viajes por España juanpor25.com, se encontraba desayunando cuando se enteró por una revista de marketing que un dominio .es podía ser beneficioso para el SEO. Lamentablemente, Juan había registrado el nombre de su blog como un dominio .com porque le sonaba más internacional, pese a que estaba destinado a ciudadanos españoles. Acto seguido, se dirigió con paso decidido al ordenador, lo encendió y, después de leer cuatro o cinco artículos, compró el dominio acabado en .es al cual redirigió el antiguo. Sin embargo, aquel día empezaron los problemas… El blog juanpor25 nunca volvió a ser el mismo…

No tengas miedo, pero ese primer paso que muchos ignoran al crear un blog puede condicionar toda tu estrategia en el futuro. Registrar un dominio no es como para tomárselo a la ligera. Salvo que no te importe pasar terror por las noches, pensando que el pequeño imperio de tu blog, que con tanto esfuerzo levantaste, está en cuidados intensivos por una mala decisión. El día que Juan compró el dominio de su blog no sabía que un cambio de dominio puede afectar al PageRank de tu página, porque pasa a ser un nuevo dominio. Aunque su blog siguió recibiendo visitas de buscadores, el tráfico descendió abruptamente. Juan siguió consejos de otros internautas, pero le llevó meses recuperar el terreno perdido.

Cómo registrar tu dominio sano y salvo

En la elección de un dominio intervienen muchos otros factores. Además del nombre en sí -que también es muy importante- hay que considerar la extensión, el lugar donde lo registramos o el periodo de vigencia, entre otros.

  1. Aléjate de dominios complicados: Un dominio no tiene que ser el principio de una novela de terror. Si es corto mejor que mejor. Tal vez se te ha ocurrido que puedes hacer un juego con símbolos especiales del ordenador. Error. Ni tan siquiera te atrevas a mencionarlos, como tampoco deberías incluir guiones, números o ‘eñes’. Bueno, números pueden utilizarse si no te queda otro remedio… pero no es lo mejor desde el punto de vista del SEO. Avisado quedas…
  2. Asegúrate de que eres el propietario: Cuando compres tu dominio, comprueba que tu nombre aparece como propietario si no quieres tener problemas en caso de que decidas llevártelo de un servicio de hosting a otro.
  3. No compres un dominio a ciegas: Antes de comprar un dominio es importante comprobar el historial del mismo, especialmente si adquieres un dominio caducado. Así evitarás malas sorpresas más adelante, cuando comprobemos que estaba en la lista negra de Google, por ejemplo. ¿Cómo hacerlo? Un primer paso sería buscar el dominio en los buscadores. Si hay malos comentarios o no aparece ninguna información sobre el mismo, es un motivo para sospechar. A continuación puedes buscar cómo era la web en un periodo de tiempo determinado en la página Archive.org.
  4. Mantente alerta cuando llegue la renovación: El mejor consejo es activar la renovación automática del blog o al menos comprarlo por muchos años. Así evitarás sustos de última hora cuando descubras que tu dominio ha expirado, o peor aún, que alguien te lo ha robado… Si has comprado un dominio pero no sabes si esto será lo tuyo… entonces ten cuidado…
  5. Confía tu dominio a un buen servicio de hosting: A veces dejarse llevar solo por el precio puede tener malas consecuencias. Asegúrate de que el servicio de hosting donde alojas tu web tiene buena reputación, que cuenta con opiniones positivas de clientes y que no te hará la vida imposible si decides llevarte el dominio a otra parte. Lo que ahorras en una parte puede que lo pagues en velocidad de carga de tu blog y otros factores que influyen en el posicionamiento de tu web en buscadores. Además, no olvides que un precio barato puede esconder una oferta sensiblemente inferior a la de otras empresas. Incluso lo que parece barato al principio luego deja de serlo con costes que no esperábamos.
  6. Compra otras extensiones del mismo dominio: A veces, comprar dominios sirve para evitar riesgos, como por ejemplo que salga un competidor con un dominio muy parecido pero en otro país, que te pueda hacer la vida imposible.
  7. Usa tu nombre… pero bajo ciertas condiciones: Si quieres promocionar tu blog personal, pero el destino ha querido que te llames Juan García, igual no es tan buena idea. Además de que lo más seguro es que no esté libre.
  8. Los subdominios son tus aliados: No hace falta que te dejes el sueldo comprando muchas variantes de un dominio. En cualquier servicio de hosting podrás crear todos los subdominios que quieras, como por ejemplo «tv.yo.com», «mobile.yo.com» o «games.yo.com».
  9. ¿Qué hacer si mi dominio ya está registrado?: Ante todo no entrar en pánico. No es el fin del mundo. Es mejor no resignarse a una extensión .eu si el dominio principal ya estaba registrado. Tenemos dos opciones: echarle más imaginación o bien averiguar los datos del propietario en Whois y hacerle una oferta que no pueda rechazar. Si optas por echarle imaginación, Bustaname y Dot-o-mator son dos herramientas que pueden echarte un cable.

Es normal que la euforia por empezar un nuevo proyecto nos ciegue al principio. Nos concentramos en el nombre que va delante de la extensión del dominio, y listo… trabajo hecho. Pero no somos conscientes de que los fantasmas nos esperan a la vuelta de la esquina, para perseguirnos y hacernos sentir culpables. Con estos consejos, podrás bloguear tranquilo…


14 Nov 2014
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Preguntas que deberías hacerte antes de estar en redes sociales

 

Si alguien te ha preguntado alguna vez por qué estás en las redes sociales, y tú le has respondido que «porque hay que estar», entonces es un buen momento para replantearte toda la estrategia. A lo mejor hace años, cuando Facebook y Twitter estaban en la niñez, estar en las redes era cosa de experimentar. Pocos podían permitirse saber por dónde iban a ir las cosas o cómo sacarles partido. Afortunadamente, hoy ya hay mucha literatura y práctica sobre el tema. Es cierto. Todavía queda mucho camino por delante, especialmente si imaginamos en qué puede acabar la combinación Facebook y realidad virtual, pero ahora la situación requiere que elijamos bien en qué cesta queremos poner los huevos.

La tentación inicial es estar en todas a la vez. Y el error más común es comenzar a abrirse cuentas a diestro y siniestro, sin pensar bien en nuestra estrategia de contenidos.

Tu objetivo en las redes sociales

Hayamos diseñado o no una estrategia de contenidos, siempre tenemos un objetivo u objetivos que guían nuestra actividad como bloggers. Si tienes una estrategia de contenidos, probablemente esos objetivos sean más concretos que si eres de esos bloggers que se dejan arrastrar por la corriente, sin saber bien por dónde ir, solo por el placer de bloguear. Por ejemplo, tal vez tengas un blog como forma de apoyar el negocio de tu tienda online, con información útil para tus clientes potenciales, o para reforzar el «engagement» de tu comunidad, contando historias y motivando la participación de los lectores. O simplemente escribes en tu blog porque te apasiona un tema y quieres compartirlo o ser útil para otras personas. Lo importante es que nuestra actividad en las redes sociales esté conectada con esos objetivos.

Si, por el contrario, estamos en redes sociales que no aportan nada a los objetivos que nos hemos marcado para nuestro blog, ¿por qué perder el tiempo? En Internet, con todas las herramientas disponibles, tomar decisiones en erróneas y persistir en ellas puede hacer que nos perdamos extraordinarias oportunidades.

La importancia de decir no

Cuando uno se plantea su estrategia de redes sociales es esencial saber decir «no». Pero para poder decir «no», es bueno comenzar cuestionando nuestro proyecto con estas preguntas:

  1. ¿A qué público me dirijo?: Antes de plantearnos cualquier acción en redes, es vital que pensemos en las características que definen a nuestro público objetivo. Ya hemos tratado con anterioridad cuáles son los pasos para definir a los buyer personas o perfiles prototipo de nuestros lectores. Una vez tengamos una idea precisa de a quién nos dirigimos, podemos comparar dichos datos con el perfil demográfico de los usuarios de cada red social. Por ponerte un ejemplo, si nos dirigimos a chicos adolescentes, a lo mejor Pinterest, donde el 70% son mujeres y el 80% de ellas mayores de 25 años, no es tan buena idea.
  2. ¿Añade algo a lo que ya estoy haciendo?: Aquí es recomendable realizarse una buena batería de preguntas. Si la respuesta a por lo menos una de ellas es afirmativa, es buena señal.
    • ¿Me ayuda a interactuar con lectores o clientes existentes de forma eficiente?
    • ¿Me permitirá crear una comunidad específica para mis lectores o clientes y con plazos y recursos realistas?
    • ¿Facilitará a mi audiencia interactuar con mi web?
    • ¿Me permitirá llegar a nuevos lectores o clientes con un esfuerzo razonable?
    • Y si estamos realizando una inversión de algún tipo… ¿nos permitirá ahorrar dinero?
  3. ¿Hay vida más allá de Facebook y Twitter?: La respuesta es fácil. Te la damos hecha. Sí :). Decidir abrir una cuenta en Facebook porque tiene más de 1.000 millones de usuarios equivale a echar lechuga en una jaula de leones. Los números de ambas redes sociales son tentadores, pero es iluso pensar que vamos a llegar a todos ellos, ni siquiera a un porcentaje significativo del total. Además de Facebook, de Twitter, Google+ o Linkedin, hay decenas de redes sociales cuyo número de usuarios se cuenta en millones. Son redes de nicho en muchos casos, pero aún así populares, o tal vez dominantes en algún área geográfica. En ellas podemos encontrar un público más concreto al que le interesa lo que decimos.
  4. ¿Qué voy a hacer si nadie ve mis posts?: Si ya estás en redes sociales, y alguna no funciona como esperas, tal vez sea la hora de hacerte esta pregunta a tiempo. Y si aún no, entonces mejor. ¿Hasta qué punto estás dispuesto a aguantar? ¿Qué recursos tienes para invertir en publicidad? Conseguir que tu contenido sea leído por un número significativo de usuarios es complicado cuando solo dependes del crecimiento orgánico. Si aún no has creado una base de seguidores suficiente para tu blog, a lo mejor deberías tener paciencia y esperar a dar el salto a las redes sociales. Tal vez los foros o grupos de algunas redes sociales, como Google+ o Linkedin, pueden ser una opción mejor para promocionarte al principio.
  5. ¿Voy a tener tiempo de adaptar mi estrategia a cada red social?: Lo que vale en Facebook puede no valer en Twitter, y viceversa. Cada red social tiene su audiencia y su lenguaje. Esto requiere tiempo para crear contenidos adaptados al canal y, sobre todo, planificación para estar al día y cumplir los objetivos (¡No olvides los objetivos!). Para organizarte con todas tus redes sociales te recomendamos tener un calendario de contenidos.
  6. ¿Tengo una idea clara de los recursos que necesito para llevar a cabo mi plan?: Antes de dar el salto a cualquier red social, conviene tener claro qué me va a exigir en tiempo y recursos. Averigua cuál es el mejor momento del día para publicar contenido de forma que llegue a más personas entre tu público objetivo. Si te has planteado gastar algo de dinero en publicidad, ¿sabes realmente cuánto cuesta llegar a 1.000 personas en Facebook? Y no te olvides del ritmo de publicación, es decir, con qué frecuencia deberías publicar en la red social en cuestión para tener algo de impacto. Esto te ayudará a decidir si puedes o no puedes estar en todas partes.

Las redes sociales han llevado nuestras vidas hacia nuevos horizontes en lo personal y profesional. Gracias a ellas podemos crear proyectos inimaginables hace solo una década, pero también son armas de doble filo. Pasamos demasiado tiempo en ellas como para no elegir bien. Ya no vale con dejarse arrastrar por la curiosidad de estar en todas partes.

El coste de oportunidad de estar en una red o en otra puede ser muy elevado y poner en peligro nuestra estrategia de contenidos. Incluso si eres un blogger con aspiraciones más modestas, las redes sociales pueden consumir el tiempo que te gustaría dedicar a otros asuntos. Por eso no tengas miedo de renunciar a estar en cualquier red social, incluso si es Facebook o Twitter. No tiembles si tienes que cerrar un canal. Hay empresas grandes que lo han hecho después de dejarse tiempo y dinero. ¡Tú no serías el primero!


10 Nov 2014
Comentarios: 4

Lo que todo blogger debería saber sobre las licencias Creative Commons

En el principio, estaba el “All rights reserved”.

Las obras, al ser creadas, pertenecían a sus autores que por consiguiente tenían “todos los derechos reservados”. Estos derechos les pertenecían, pero podían venderlos o cederlos temporalmente a otras entidades para que los gestionasen: por ejemplo, los autores a las editoriales y los músicos a las productoras. Este derecho, conocido como copyright, protege a los propietarios de derechos de propiedad intelectual de que otras personas reproduzcan la obra sin su permiso.

En el extremo opuesto, estaba el dominio público. Cuando hablamos de obras en las que tanto el autor como los herederos legales han desaparecido, se considera de algún modo “patrimonio de la humanidad” y su uso está al alcance de todos. Por ejemplo, los versos del Cantar del Mío Cid no pertenecen a nadie y los podemos reproducir libremente.

Sin embargo, en la actualidad existe toda una escala de grises entre ambas licencias. Son las llamadas licencias copyleft, en las que los autores y creadores deciden renunciar a una parte de los derechos que legalmente tienen sobre la obra. Como bloggers, nos interesa enormemente conocerlas a fondo, ya que existen en Internet numerosos recursos a nuestro alcance

¿Qué son las licencias Creative Commons?

Desde 2001, el proyecto Creative Commons se ha ocupado de estandarizar el sistema de licencias copyleft para que puedan ser usadas más fácilmente por creadores y autores.

Las licencias Creative Commons contemplan la posibilidad de que los autores quieran liberar uno o más de los siguientes derechos:

  • Copiar
  • Distribuir
  • Editar
  • Remezclar

De la combinación de unas y otras condiciones de uso, resultan los seis tipos de licencias CC. Estas licencias son vigentes en todo el mundo y duran tanto como los derechos de propiedad aplicables (esto lo explicamos al final del post en las Preguntas Frecuentes).

Incluimos aquí la descripción de las licencias actualizada en agosto de 2014:

1) Reconocimiento
CC BY

Esta licencia permite a otros distribuir, mezclar, ajustar y construir a partir de su obra, incluso con fines comerciales, siempre que le sea reconocida la autoría de la creación original. Esta es la licencia más servicial de las ofrecidas. Recomendada para una máxima difusión y utilización de los materiales sujetos a la licencia.

2) Reconocimiento – Sin Obra Derivada
CC BY-ND

Esta licencia permite la redistribución, comercial o no comercial, siempre y cuando la obra circule íntegra y sin cambios, dándote crédito.

3) Reconocimiento – No Comercial – Compartir Igual
CC BY-NC-SA

Esta licencia permite a otros distribuir, remezclar, retocar, y crear a partir de tu obra de modo no comercial, siempre y cuando te den crédito y licencien sus nuevas creaciones bajo las mismas condiciones.

4) Reconocimiento – Compartir Igual
CC BY – SA

Esta licencia permite a otros remezclar, retocar, y crear a partir de tu obra, incluso con fines comerciales, siempre y cuando te den crédito y licencien sus nuevas creaciones bajo las mismas condiciones. Esta licencia suele ser comparada con las licencias «copyleft» de software libre y de código abierto. Todas las nuevas obras basadas en la tuya portarán la misma licencia, así que cualesquiera obras derivadas permitirán también uso comercial. Esa es la licencia que usa Wikipedia, y se recomienda para materiales que se beneficiarían de incorporar contenido de Wikipedia y proyectos con licencias similares.

5) Reconocimiento – No Comercial
CC BY-NC-ND

Esta licencia permite a otros distribuir, remezclar, retocar, y crear a partir de tu obra de manera no comercial y, a pesar de que sus nuevas obras deben siempre mencionarte y mantenerse sin fines comerciales, no están obligados a licenciar sus obras derivadas bajo las mismas condiciones.

6) Reconocimiento – No Comercial – Sin Obra Derivada
CC BY-NC-ND

Esta licencia es la más restrictiva de las seis licencias principales, sólo permite que otros puedan descargar las obras y compartirlas con otras personas, siempre que se reconozca su autoría, pero no se pueden cambiar de ninguna manera ni se pueden utilizar comercialmente.

A estas seis licencias, habría que añadir una séptima. Creative Commons la denomina CC0 y permite a los autores renunciar a todos sus derechos y liberar la obra al dominio público.

Preguntas frecuentes sobre licencias de uso

¿Qué es una “obra derivada”?

Si editas o modificas de cualquier manera la obra original, el resultado es una obra derivada. Por ejemplo, en Superblogger utilizamos muchas imágenes CC y las modificamos con un filtro de Photoshop que da un efecto de cómic. Eso es una obra derivada.

¿Cómo sé si estoy incumpliendo la condición “no comercial”?

Si utilizas una imagen CC BY-NC en tu blog y pones publicidad, no estás incumpliendo la licencia. Sí lo estarías haciendo si usas esa misma imagen dentro de un banner publicitario o como portada de un eBook.

¿Qué significa “compartir igual”?

Por ejemplo, los artículos de Wikipedia están licenciados mediante BY-SA. Eso significa que podemos copiarlos o incluso escribir nuestros propios artículos basándonos en su contenido, pero con la condición de que la obra resultante sea distribuida bajo la misma licencia, una de similar o una compatible.

En otras palabras, puedes coger diversos textos de Wikipedia, modificarlos e incluirlos en un eBook. Pero luego ese eBook debe ser distribuido bajo licencia BY-SA: no lo puedes vender y debes permitir que otros hagan obras derivadas.

¿Las obras de autores fallecidos hace tiempo tienen derechos? ¿Cuánto tiempo ha de transcurrir desde la muerte del autor?

Este es un tema muy complicado, ya que la respuesta depende de la legislación de cada país.

  • En España, Chile y Ecuador son 70 años desde la muerte del autor.
  • En Argentina y Perú también son 70 años, pero a contar desde el 1 de enero del año siguiente a su fallecimiento.
  • En México, son 100 años tras la muerte del autor.
  • En Panamá, Uruguay y República Dominicana, son 50 años después de la muerte del autor.
  • En Venezuela son 60 años, contados a partir del 1 de enero del año siguiente a su muerte.

Por otro lado, existen obras que están sujetas a casos particulares. Por ejemplo, aunque dejemos pasar 75 años tras la muerte de Walt Disney, cualquier dibujo de su personaje Mickey Mouse es una marca registrada y por lo tanto no lo podemos utilizar sin permiso.

¿Quieres ganar un pack de imágenes CC?

Hemos recopilado un pack con más de 200 imágenes que se distribuyen con la licencia CC0. Eso significa que las puedes usar libremente en tu blog, tanto dejándolas tal y como están como modificándolas con un programa de diseño. Las imágenes están clasificadas por temas para que te sea más cómodo darles uso.

Lo único que tienes que hacer para conseguir el paquete es rellenar esta encuesta que hemos elaborado para conocer mejor a nuestros lectores.

Así que ya sabes, si quieres conseguir el pack de imágenes y de paso ayudarnos a mejorar, es tu oportunidad.

Imagen (CC) Kristina Alexanderson


07 Nov 2014
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Qué es el autoblogging y por qué debes evitarlo

«Monetización» y «blogging» son dos palabras que a menudo aparecen juntas. Poder ganarse la vida como blogger es un sueño que algunos hacen realidad. Los hay que, incluso manteniendo otro trabajo, obtienen ingresos más que decentes por esto. Sin embargo, como en todo, las opciones para «intentar» conseguirlo son diversas, y algunas más recomendables que otras. Hoy queremos hablarte del autoblogging, que para muchos paradójicamente no tiene nada que ver con el blogging en absoluto.

El autoblogging consiste en crear un blog con el único fin de atraer tráfico de forma automática. Un autoblog recoge el contenido mediante un RSS feed de otra fuente de información y la muestra en su web. El propósito es obtener tráfico de los buscadores y hacer dinero con ello.

El problema principal radica en que esta práctica no requiere producir contenido original, sino más bien generar contenido que probablemente ha sido reproducido en muchas otras páginas.

  1. El dinero no es el ‘king’: Con un autoblog rompes la primera norma del marketing de contenidos y el SEO: ‘Content is king’. A la larga, cualquier estrategia de marketing de contenidos superará con creces los resultados que puedas obtener con una estrategia de autoblogging para ganar dinero a toda costa. La razón por la que tu blog atraerá cada vez más tráfico y de forma sostenible en el tiempo es porque tienes algo que decir que interesa a la audiencia. Con el tiempo, los buscadores te considerarán una fuente relevante, te saldrán colaboradores, escribirás ebooks y serás invitado a colaborar en otros blogs o dar una conferencia. Una estrategia de marketing de contenidos bien definida es como una bola de nieve rodando colina abajo: cada vez crece más.
  2. A Google no le gustan los autoblogs: En cada nueva actualización el buscador se pone más y más estricto con el spam. Las palabras clave ya no son tan importantes para definir una búsqueda, y por tanto tampoco para posicionar tu página. La estrategia de Google en las sucesivas modificaciones del algoritmo queda clara: poder presentar más rápido el contenido de calidad que el usuario busca. Google sabe si estás robando contenido de otras webs y puede banearte la página sin contemplaciones. Más pronto que tarde pasará. Además, su programa Google Adsense no admite páginas web con contenido que no sea original.
  3. No venderás: Si realmente quieres vender algo a través de tu blog, piensa en un momento en tus hipotéticos lectores. ¿Qué posibilidades hay de que un lector caiga en tu web, que no aporta nada original, sino solo contenido enlazado, y pinche en un anuncio? Muy pocas por no decir ninguna, porque el comportamiento esperable es que tenga desconfianza. Tener contenido de calidad es esencial para que se produzca una venta. A lo mejor consigues realizar alguna de forma esporádica, pero sin regularidad tu negocio no será sostenible.
  4. Nada dura para siempre: Vale. Has encontrado un nicho. Pero, ¿por cuánto tiempo vas a poder competir por las palabras clave que has elegido para posicionar tu autoblog? Pronto llegará la competencia. Y entonces, pasarás a ser uno más, si es que Google no te ha eliminado antes. A medio o largo plazo, lo único que funciona es un blog de calidad y una buena estrategia de contenidos.
  5. No construirás tu marca ni reputación: Hoy en día, tu reputación online y marca personal es algo en lo que merece la pena invertir tiempo. Si no hoy, el día de mañana te ayudará a encontrar un empleo en mejores condiciones. Entonces, ¿de qué sirve gastar fuerzas con un autoblog? Muchos autobloggers solo miran los ingresos potenciales a corto plazo (ya hemos visto que no es tan fácil como parece), y se olvidan del coste de oportunidad de no dedicar su talento a compartir algo que les apasiona o que conocen bien.

Por si fuera poco, el software disponible resulta más que dudoso y suele generar muchas opiniones negativas por no cumplir lo que promete, sobre todo porque no es barato. Uno de los programas más establecidos, Autoblog Samurai, puede nada más y nada menos que traducir contenido original a un idioma y devolverte contenido… ¡original! Así, tal cual. Muchas páginas que ofrecen este tipo de software son lo más parecido a aquellos «vende motos» que iban de pueblo en pueblo vendiendo artefactos extraños. Con esto no queremos decir que ciertos automatismos no hagan tu vida como blogger más fácil, pero ciertamente solo es recomendable usarlos cuando sus resultados sean totalmente verificables.

Así que, si estás pensando en empezar con el blogging y por casualidad has caído en las garras del autoblogging y te ha picado la curiosidad, te recomendamos que elijas un tema que te apasione, que descubras la creatividad que llevas dentro y diseñes una buena estrategia de marketing de contenidos para llegar lejos. Muy lejos.


03 Nov 2014
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¿Qué es el marketing de contenidos? 14 definiciones

Es posible que alguna vez hayas visto alguno de nuestros artículos sobre marketing de contenidos y te hayas dicho a ti mismo: “qué interesante, ojalá supiera de qué demonios están hablando”.

Quizá todos esos artículos sobre técnicas, metodologías y beneficios te parecen interesantes pero no te atreves a sumergirte en ellos, y sencillamente echas de menos una pequeña definición que te aclare un poco las cosas. Pero te da reparo preguntar, porque da la impresión de que todo el mundo sabe lo que es.

Este post es para ti 🙂 Leer más


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